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Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum fijó postura directa ante la polémica que involucra a la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, y la solicitud de juicio político que comenzó a circular desde el ámbito de Morena, dejando claro que el gobierno federal no tuvo participación en esa decisión ni en su impulso público.
Sin mano del gobierno federal
Sheinbaum subrayó que la eventual solicitud de desafuero o juicio político contra la mandataria estatal no es una acción del Ejecutivo, sino una decisión que corresponde exclusivamente al partido. Insistió en que ella no intervino, no instruyó y tampoco fue consultada sobre la convocatoria a movilizaciones o las acciones anunciadas.
La presidenta recalcó que incluso se enteró del tema de manera posterior, por la noche, cuando ya había comenzado a difundirse en medios y redes, insistiendo en que cada fuerza política actúa con autonomía en sus determinaciones internas.
Con ello, la presidenta buscó cerrar la puerta a interpretaciones sobre una posible intervención del gobierno federal en el proceso contra Maru Campos, mientras el tema continúa escalando en el terreno político y mediático.