Table of Contents
Ciudad de México.- El Día de Reyes se vivió de forma distinta en Palacio Nacional. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo celebró el 6 de enero acompañada de niñas y niños que no solo asistieron a La Mañanera del Pueblo, sino que también se convirtieron en protagonistas al hacerle preguntas directas y sin filtros.
Los pequeños, hijos de periodistas que cubren regularmente la conferencia, sorprendieron con temas que van desde el regreso a clases hasta la polémica prohibición de comida chatarra en las escuelas.
El primero en levantar la mano fue Julián, quien preguntó cuál era su mensaje para niñas, niños y jóvenes ante el regreso a clases este lunes 12 de enero. Sheinbaum aprovechó para recordar que su gobierno anunció recientemente un apoyo económico para útiles y uniformes escolares, además de enviar un mensaje cargado de cariño.
“Que sean felices, que tengan mucho amor, que no coman muchos dulces y que hagan travesuras… pero poquitas”, dijo entre risas, cerrando con un afectuoso “los queremos mucho, mucho, mucho”.

Pero el momento más comentado llegó cuando Ivana tomó el micrófono. Primero lanzó una pregunta que desató sonrisas:
—¿Qué le trajeron los Reyes?
La presidenta respondió que su mejor regalo era la visita de las niñas y niños, a quienes llamó “la alegría de La Mañanera”.
Sin embargo, Ivana fue más allá y tocó un tema que sigue generando debate:
—¿Por qué quitaste los dulces de la escuela?
Sheinbaum ya lo esperaba. Reconoció que los dulces “son ricos”, pero insistió en que el exceso de azúcar y grasa daña la salud, especialmente a largo plazo, provocando enfermedades como diabetes e hipertensión.
“Pueden comer dulces en su casa, con sus papás, pero en la escuela debe haber comida saludable”, subrayó.
Así, entre coronas imaginarias, preguntas incómodas y respuestas sinceras, el Día de Reyes transformó La Mañanera en un espacio donde las voces más jóvenes también marcaron la agenda.