Tabla de contenido
Nepal.- Las autoridades de Nepal encontraron la pieza que faltaba para explicar uno de los desastres más devastadores registrados en la zona fronteriza con China. El origen estuvo en el desprendimiento de una enorme masa de hielo que terminó convirtiéndose en una avalancha de agua, nieve, rocas y escombros.
El análisis fue realizado por la Autoridad Nacional de Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres con imágenes satelitales de Planet Labs. Los especialistas ubicaron el punto de inicio en el río Lhende, donde un glaciar de unos 600 metros de ancho se rompió y cayó desde una altura aproximada de mil 200 metros.
Una caída de enorme fuerza
La magnitud del desprendimiento provocó un impacto comparable con la energía de unos 950 mil kilogramos de explosivos. A esto se sumó una enorme roca que se encontraba en las inmediaciones y que contribuyó a aumentar la violencia del fenómeno.
El golpe también produjo ondas sísmicas similares a las de un terremoto de magnitud 5.2, de acuerdo con los especialistas que analizaron el evento.
El río terminó desbordado
La combinación de hielo, agua y material rocoso habría generado una ola de hasta 30 metros de altura, según explicó el meteorólogo Matthew Cappucci. La fuerza del flujo hizo que el río aumentara hasta cinco veces su anchura.
El resultado fue una avalancha de escombros y posteriores inundaciones repentinas que arrasaron la zona y dejaron un saldo de 359 personas muertas y más de 900 desaparecidas.
Así, la investigación apunta a que no se trató de un solo fenómeno, sino de una cadena de eventos desencadenada por la ruptura del glaciar.