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México.- El mundo de los corridos tumbados se sacudió esta semana cuando Natanael Cano, uno de los artistas más influyentes del género, utilizó sus redes sociales para quejarse públicamente del Servicio de Administración Tributaria (SAT) y criticar la histórica recaudación de impuestos en México.
El cantante compartió en Instagram la noticia de que el SAT rompió récords de captación fiscal, con un monto acumulado de 4.49 billones de pesos entre enero y octubre de 2025, 6.1% más que el año anterior, y agregó un comentario irónico:
“Full rockstars... Mis ídolos alaverga”.
Posteriormente, Cano publicó otra historia donde profundizó en su reclamo fiscal, aludiendo a descuentos y auditorías que, según él, afectan a su empresa:
“Un descuento del bienestar para el muñeco ¿nada? Varios algunos melones me tocó mandar. Échenme la mano. Todavía con 4 auditorías al mes para chingarse a mi empresa”, escribió acompañado de emojis alusivos al estrés y las finanzas.
Las publicaciones rápidamente se viralizaron y provocaron reacciones en seguidores y medios de espectáculos, que interpretaron sus mensajes como un lloriqueo público para buscar alivio fiscal o mayor “equidad” para artistas millonarios.
Récords fiscales frente a quejas privadas
Mientras Cano se queja en redes, el SAT reporta cifras inéditas: 5 billones 70 mil 877 millones de pesos recaudados entre enero y octubre de este año, un crecimiento real de 7.9% respecto a 2024. El organismo superó la meta establecida en la Ley de Ingresos de la Federación en 102.5%, con los ingresos del ISR alcanzando 2.44 billones, el IVA 1.25 billones y el IEPS 556 mil millones.
El Gobierno Federal, encabezado por Claudia Sheinbaum, atribuyó el logro a estrategias de fiscalización más estrictas y la modernización de los procesos de cumplimiento, dejando en evidencia la dificultad de “esquivar” la tributación, incluso para figuras públicas.
Un contraste evidente
El caso de Natanael Cano evidencia el choque entre la exposición mediática y la responsabilidad fiscal. Mientras millones de mexicanos cumplen puntualmente con sus obligaciones tributarias, artistas con ingresos millonarios aprovechan plataformas sociales para exponer sus descontentos sin datos precisos, bajo la narrativa de “presión excesiva” por parte del SAT.
En un contexto donde la recaudación histórica permite financiar programas sociales, infraestructura y políticas públicas, la queja de un cantante se percibe, cuando menos, desconectada de la realidad fiscal del país.
Natanael Cano, que ha acumulado fama y fortuna con sus éxitos, encontró en Instagram un escenario para ventilar su inconformidad, pero sus mensajes dejaron un claro contraste: mientras México bate récords históricos de recaudación, algunos rockstars del siglo XXI parecen no querer pagar su parte.