Tabla de contenido
Ciudad de México.- La reforma impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum para limitar la doble nacionalidad de quienes busquen ocupar los principales cargos ejecutivos del país no tendrá un respaldo automático de Morena. El coordinador de los diputados morenistas, Ricardo Monreal, advirtió que el tema será analizado “con mucho cuidado” porque sus alcances constitucionales no son menores.
La iniciativa plantea modificar los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución para establecer que quienes aspiren a la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México no tengan otra nacionalidad, o renuncien a ella antes de solicitar su registro como candidatos. También contempla restricciones durante el ejercicio del cargo.
Monreal señaló que deberán revisarse tanto los requisitos constitucionales como los derechos políticos de las personas con doble nacionalidad. Consideró legítimo discutir si quienes ocupen las mayores responsabilidades del Estado mexicano deben tener una sola nacionalidad, pero insistió en que primero debe conocerse y estudiar a fondo el contenido de la reforma.
El PRI ya adelantó su rechazo a la iniciativa
La postura contrasta con la del PRI, cuya dirigencia nacional anunció que sus legisladores votarán en contra. El partido sostiene que la doble nacionalidad es un derecho y que utilizarla como impedimento para acceder a cargos de elección popular representaría un retroceso en materia de derechos humanos.
El tricolor también rechazó que tener dos nacionalidades implique automáticamente una “doble lealtad” o que justifique poner bajo sospecha a millones de mexicanos.
La propuesta presidencial busca cerrar lo que el gobierno considera un vacío en la Constitución. Actualmente, los artículos 82 y 116 establecen requisitos para ocupar la Presidencia y las gubernaturas, mientras que el artículo 32 contempla reglas relacionadas con mexicanos por nacimiento que adquieren otra nacionalidad.
La iniciativa también plantea que, una vez aprobada la reforma constitucional, se modifique la Ley de Nacionalidad para establecer cómo deberán realizarse las renuncias a una segunda nacionalidad ante México y el otro país.
El debate ocurre además en un contexto político marcado por el caso del exgobernador de Tamaulipas Francisco García Cabeza de Vaca, quien cuenta con nacionalidad mexicana y estadounidense y ha expresado interés en competir por la Presidencia en 2030.
La reforma todavía deberá pasar por el Congreso de la Unión y, al tratarse de un cambio constitucional, posteriormente tendría que ser aprobada por la mayoría de los congresos estatales.