Tabla de contenido
Guerrero.- La senadora guerrerense Beatriz Mojica Morga desplegó una agenda territorial que cruzó dos mensajes centrales, el respaldo político al proyecto nacional de la presidenta Claudia Sheinbaum y la insistencia en que la transformación pendiente en Guerrero debe aterrizar en las zonas con mayor rezago social, particularmente la Sierra.
Unidad política en territorio
Las jornadas informativas iniciaron en la Costa Grande con encuentros comunitarios donde la legisladora buscó reforzar el discurso de unidad dentro del movimiento oficialista. Ahí sostuvo que el contexto nacional exige cerrar filas en torno a la soberanía y fortalecer la presencia política en campo, al considerar que la comunicación directa con la ciudadanía es clave en este momento.
Durante sus intervenciones, planteó que el trabajo territorial de legisladores no es aislado ni improvisado, sino parte de los acuerdos construidos con la presidenta en reuniones realizadas en Palacio Nacional. Bajo esa lógica, afirmó que la prioridad es mantener cohesión interna y sostener el respaldo al gobierno federal frente a lo que calificó como intentos de desgaste político.
En su discurso también insistió en que la defensa de la soberanía nacional no solo ocurre en el plano institucional, sino también en la organización social y en la información que se comparte directamente con las comunidades.
La Sierra como deuda histórica
En una segunda etapa de su gira, el diálogo se trasladó con productores de la Unión de Ejidos Forestales y Agropecuarios Hermenegildo Galeana, donde el tema central fue el rezago estructural de la Sierra de Guerrero.
La senadora describió a la región como una de las más productivas del estado, pero también como una de las más desconectadas por falta de infraestructura carretera y atención gubernamental sostenida. Recordó que durante décadas la zona quedó en el abandono, lo que profundizó desigualdades económicas y limitó su integración al desarrollo estatal.
En ese contexto, señaló que ya mantiene conversaciones con el diputado Alfonso Ramírez Cuéllar y con Lázaro Cárdenas Batel para impulsar la incorporación de la Sierra a programas federales de caminos artesanales y obras de conectividad.
También recuperó el contexto histórico del aislamiento regional al señalar que la falta de infraestructura no es reciente, sino resultado de decisiones políticas acumuladas durante décadas que dejaron a la Sierra fuera de las rutas de inversión pública.
Finalmente, sostuvo que el reto actual no se limita a reconocer el rezago, sino a traducir la transformación en resultados tangibles, especialmente en caminos, acceso a servicios y condiciones de vida que reduzcan la brecha entre comunidades serranas y el resto del estado.