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Ciudad de México.- Al fijar una postura de Estado, la Presidenta Claudia Sheinbaum rechazó de manera tajante la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela que derivó en la captura de Nicolás Maduro, advirtiendo que México "nunca" estará de acuerdo con el uso de la fuerza en las relaciones internacionales.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria marcó una línea divisoria entre la crítica política al chavismo y la violación a la soberanía de una nación, calificando la acción estadounidense como un precedente inaceptable.
"Para aquellos que no están de acuerdo con el régimen de Maduro es una cosa. Otra cosa es que una potencia utilice la fuerza para llevarse a un presidente. En eso no podemos estar de acuerdo nunca", sentenció Sheinbaum.
Defensa de la soberanía
La Jefa del Ejecutivo apeló a la tradición diplomática mexicana y a los principios constitucionales para desmarcarse de la operación extranjera. Sostuvo que la situación en el país sudamericano es, ante todo, un asunto que compete exclusivamente a los venezolanos.
"Es un asunto de soberanía del pueblo de Venezuela. Como lo es de México o de cualquier país del mundo. No puede aprobarse eso", enfatizó, tras recordar que la Constitución obliga al Ejecutivo a defender la autodeterminación y la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza.
Arremete contra diplomacia del PAN
Sheinbaum aprovechó para contrastar su política exterior con la de las administraciones de Vicente Fox y Felipe Calderón, asegurando que en ese periodo se "perdió" la esencia de la diplomacia ejemplar que históricamente ha caracterizado al País.
Recordó hitos de la política exterior mexicana, como el respaldo de Lázaro Cárdenas a la República Española y la mediación de paz del Grupo Contadora, para justificar su rechazo a la intervención actual.
El factor legal
Incluso ante las acusaciones penales que pesan sobre Maduro, la Presidenta mantuvo la cautela legal y el respeto al debido proceso internacional.
"Incluso si fuera culpable de lo que se le acusa, que todavía está por verse, nosotros no podemos estar de acuerdo con que un país invada a otro fuera de la Carta de las Naciones Unidas", remarcó.
Con esta declaración, el Gobierno de México reafirma su apego a la Doctrina Estrada, priorizando la no intervención por encima de las presiones geopolíticas derivadas de la detención del líder venezolano.