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Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum presentó el programa “Mega Bachetón” como una solución de gran escala al deterioro de las carreteras federales, un problema que se arrastra desde hace años y que ha sido una constante queja de transportistas, automovilistas y comunidades enteras.
El plan contempla una inversión de 50 mil millones de pesos durante este año para intervenir 18 mil kilómetros de la red federal libre de peaje, una cifra que revela tanto la magnitud del esfuerzo como el nivel de abandono previo.
Durante su conferencia matutina, la mandataria aseguró que el programa se basa en un diagnóstico exhaustivo del estado de las vías y en las solicitudes recogidas en recorridos y asambleas públicas. Sin embargo, el anuncio también funciona como un reconocimiento implícito del desgaste crítico de la infraestructura carretera, particularmente en los principales corredores logísticos del país.
Sheinbaum defendió el proyecto como una respuesta integral a una de las demandas más recurrentes de la población, aunque evitó profundizar en las razones por las que gran parte de la red federal llegó a niveles de deterioro que ahora requieren una intervención intensiva y urgente.
La ejecución del “Mega Bachetón” estará a cargo de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), que apostará por la compra de trenes de repavimentación para acelerar los trabajos. La estrategia, según el gobierno, busca eficiencia en el gasto público; no obstante, especialistas han advertido en otras ocasiones que el bacheo intensivo suele ser una solución temporal si no va acompañado de mantenimiento constante y planeación de largo plazo.
El titular de la SICT, Jesús Antonio Esteva Medina, detalló que los trabajos se concentrarán en los ejes troncales, por donde se mueve la mayor parte de la carga y de los pasajeros del país. Estos corredores, que representan el corazón del sistema carretero nacional, suman cerca de 20 mil kilómetros, de los cuales poco más de la mitad son libres de peaje y, paradójicamente, los más afectados por la falta de conservación.
De acuerdo con la dependencia, el programa se desarrollará de enero a diciembre y generará alrededor de 100 mil empleos directos. El país fue dividido en cinco regiones para su implementación, con atención prioritaria a rutas estratégicas como México–Nogales, México–Nuevo Laredo, Manzanillo–Tampico y el corredor del Istmo de Tehuantepec, claves para el comercio y la movilidad nacional.
La SICT informó que ya operan 20 trenes de pavimentación y que se sumarán 11 más en los próximos meses, con el objetivo de que cada estado cuente con maquinaria propia. Estas unidades permitirán avanzar hasta un kilómetro diario en repavimentación, además de aplicar tratamientos que van desde la reconstrucción profunda hasta la conservación preventiva.
Como complemento, se implementará un sistema digital para monitorear el bacheo, con recorridos semanales y un plazo máximo de 72 horas para atender incidencias detectadas. También se adquirirán 62 equipos especializados adicionales, con la promesa de dejar atrás las reparaciones aisladas que han caracterizado el mantenimiento carretero en el pasado.
Pese al despliegue de recursos y tecnología, el “Mega Bachetón” deja abiertas interrogantes sobre su impacto a largo plazo: si será el inicio de una política sostenida de conservación o un esfuerzo concentrado para contener un problema estructural que, durante años, fue relegado a parches temporales.