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Ciudad de México.- La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, comparecerá esta misma mañana ante la Fiscalía General de la República (FGR) tras el escándalo desatado por la muerte de dos agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos en territorio chihuahuense.
Los oficiales estadounidenses fallecieron en circunstancias que aún bajo investigación, presuntamente tras participar en un operativo de aseguramiento de un laboratorio clandestino de drogas sintéticas.
Una defensa en la capital y arropada por el PAN
La decisión de la gobernadora de acudir personalmente a las oficinas centrales de la FGR en la capital del país, en lugar de declarar desde su propio estado, revela la magnitud de la crisis:
- Estrategia legal de alto impacto: Aunque el marco jurídico vigente le otorgaba el derecho y la facultad legal de rendir su declaración testimonial o ministerial desde el estado de Chihuahua, Campos Galván optó por encarar el caso de manera directa en el corazón de la justicia federal.
- Cierre de filas partidista: La gobernadora tomó la decisión de último momento de presentarse en la CDMX blindada políticamente por Jorge Romero, dirigente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), lo que anticipa un duro choque de narrativas entre el gobierno estatal de oposición y la federación por la presencia y deceso de agentes extranjeros operando en suelo mexicano.