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Ciudad de México.— El exgobernador de Puebla Mario Marín, conocido como el "Góber precioso", salió del penal federal del Altiplano, pero no quedó en libertad. Un juez modificó la medida cautelar para que continúe el proceso penal en prisión domiciliaria.
El exmandatario enfrenta un proceso por el presunto delito de tortura en agravio de la periodista Lydia Cacho, caso que permanece abierto y sin una sentencia definitiva.
Permanecerá bajo vigilancia y con brazalete electrónico
El traslado se realizó entre la noche del 27 y la madrugada del 28 de julio hacia su domicilio en la colonia Xilotzingo, en la ciudad de Puebla.
Aunque dejó el penal, Marín permanecerá bajo vigilancia permanente, portará un brazalete electrónico, no podrá desplazarse libremente y seguirá sujeto al proceso judicial.
El cambio de medida no elimina las acusaciones
La modificación de la medida cautelar fue posible luego de que su defensa obtuviera un amparo relacionado con su estado de salud y su edad, superior a los 70 años.
Las acusaciones por el caso Lydia Cacho continúan vigentes y será la autoridad judicial la que determine la resolución definitiva del proceso.