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Ciudad de México.- La subsecretaria de Desarrollo Cultural federal, Marina Núñez Bespalova, calificó como “un error muy grave” el homenaje que el gobierno de Guerrero realizó el 9 de noviembre al exgobernador Rubén Figueroa Figueroa, figura señalada históricamente por violaciones graves a derechos humanos durante la Guerra Sucia. Tras la ceremonia en el Senado donde se nombró la Sala de Comparecencias como “Elena Poniatowska Amor”, Núñez habló brevemente sobre el tema y subrayó que su postura tiene un componente personal: “Mi familia… yo vengo de esa afectación”.
Aunque evitó pronunciarse sobre las consecuencias políticas o administrativas que exigen los colectivos culturales, sí señaló que la decisión fue “poco acertada” y que cualquier salida debe atender el marco jurídico estatal. “Creo que fue un error muy grave, pero también que tienen que arreglarlo de fondo, y de fondo está en la propia legislación del estado”, dijo.
Las declaraciones ocurren en un contexto de creciente confrontación entre la Secretaría de Cultura estatal y las comunidades artísticas. La tensión se reactivó tras la difusión, el 9 de diciembre, de una invitación formal para “dialogar sobre la Agenda Cultural 2026”. La comunidad cultural rechazó el oficio, acusándolo de ser una convocatoria “unilateral” que no cumple con los mecanismos de representación y apertura obligatorios en la Ley 239. “Rechazamos invitaciones directas y discrecionales”, señalaron.
Los colectivos reiteraron su postura central: no habrá diálogo mientras Aída Melina Martínez Rebolledo permanezca al frente de la Secretaría de Cultura. Además, denunciaron supuestos engaños por parte del gobierno estatal, refiriéndose a que el subsecretario de Desarrollo Político y Social, Francisco Rodríguez Cisneros, habría prometido la destitución de la secretaria y una disculpa pública, para después “negar todo compromiso”.