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Brasil.- El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva tendrá que disputar una segunda vuelta después de no conseguir cerrar la elección a su favor, en un proceso que también mostró un avance importante del bolsonarismo y un escenario político más dividido de lo previsto.
El resultado representa un revés para el mandatario, quien llegó a la jornada electoral con la expectativa de conservar una posición dominante. La votación, sin embargo, abrió la puerta para que Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, busque ahora quedarse con la Presidencia.
Bolsonaro mantiene fuerza electoral
El desempeño de Flávio Bolsonaro se suma a los resultados obtenidos por otros integrantes de su familia durante la jornada, entre ellos Michelle Bolsonaro, Carlos Bolsonaro y Jair Renan Bolsonaro, además de Renato Bolsonaro.
La presencia de varios integrantes del grupo político en puestos de elección reforzó la vigencia del movimiento identificado con el expresidente, pese a las dificultades políticas y judiciales que ha enfrentado Jair Bolsonaro.
El resultado también expone el desgaste de Lula frente a temas que han marcado su administración, particularmente la inseguridad, la violencia y la situación económica.
La campaña oficialista apostó por programas sociales, aumentos salariales y otras medidas para conservar respaldo, pero no consiguió evitar que la oposición ganara terreno.
Seguridad domina el debate brasileño
La discusión sobre la criminalidad se convirtió en uno de los principales puntos de contraste entre ambos bloques. La política de seguridad de Lula fue cuestionada por quienes consideran insuficientes sus medidas frente al crimen organizado.
En ese escenario también apareció como referencia el modelo impulsado por Nayib Bukele en El Salvador. El propio Jair Bolsonaro ha destacado anteriormente ese proyecto como un ejemplo de recuperación de la seguridad y la soberanía.
La elección brasileña ocurre además en medio de una disputa política más amplia sobre el rumbo que debe tomar el país en asuntos como su relación con Estados Unidos, el comercio internacional y la política exterior.
Con la segunda vuelta por delante, Lula y Flávio Bolsonaro deberán buscar ahora los votos que quedaron fuera de sus respectivos bloques. El resultado definitivo dependerá de cuál de los dos consiga convertir el rechazo al adversario en respaldo electoral.