ir al contenido

Llevan ONU y oenegés ayuda humanitaria a Chilapa, Guerrero

Una caravana integrada por ONU, organizaciones civiles y grupos religiosos llevó alimentos, agua, cobijas y ropa a familias indígenas desplazadas por la violencia

Agua, comida y juguetes: así llega ayuda internacional a desplazados por violencia en Chilapa

Tabla de contenido

Chilapa, Guerrero.- Organizaciones civiles, religiosas e internacionales realizaron este martes una caravana humanitaria hacia comunidades indígenas de Chilapa de Álvarez, donde decenas de familias permanecen desplazadas por la violencia registrada en las últimas semanas.

La ayuda salió desde el norte de Chilpancingo con destino a localidades como Xicotlán, Tula, Acahuehuetlán y Alcozacán, donde habitantes abandonaron sus casas ante la inseguridad que persiste en la región.

Entre las organizaciones participantes se encuentran la Agencia de la ONU para los Refugiados, Plan International, Apóstoles La Palabra, Juntos Llevamos Esperanza y la Parroquia de la Santa Cruz, además de contar con financiamiento de la Unión Europea.

Familias desplazadas reciben agua, alimentos, ropa y cobijas en comunidades indígenas

La representante del Centro Minerva Bello, Norma Garduño, explicó que la jornada fue organizada después de que las propias comunidades solicitaron apoyo para enfrentar las carencias derivadas del desplazamiento forzado.

Detalló que la ayuda incluye agua potable, alimentos básicos, ropa, cobijas y juguetes para niñas y niños que tuvieron que salir de sus hogares junto con sus familias.

También informó que algunas organizaciones brindarán atención psicológica y servicios de salud a las personas refugiadas en Alcozacán, donde actualmente se concentra gran parte de los desplazados.

Organizaciones advierten falta de condiciones para retorno seguro a comunidades

Norma Garduño señaló que las familias siguen a la espera de condiciones de seguridad que permitan regresar a sus comunidades de origen.

Indicó que la situación en esta zona de La Montaña baja lleva más de diez años marcada por episodios de violencia y desplazamiento, sin que exista una solución permanente.

“Intentamos mejorar un poco las condiciones mientras avanzan las posibilidades de retorno o reubicación”, expresó.

Las organizaciones participantes señalaron que esta acción busca atender necesidades inmediatas mientras continúan los análisis de riesgo y las familias deciden si regresan o permanecen fuera de sus comunidades.

Más reciente