Tabla de contenido
México.- En el país se están ajustando las leyes para que el avance tecnológico no deje desprotegido a quien trabaja con su voz e imagen. Tras cambios avalados en el Senado, el gobierno federal abrió la puerta a un esquema más claro de protección para actores de doblaje y, en una siguiente etapa, para locutores y comunicadores.
La titular de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, explicó que el nuevo marco reconoce formalmente la voz y la imagen como elementos esenciales del trabajo artístico en el doblaje. Esto implica que su uso, especialmente mediante herramientas de inteligencia artificial, ya no podrá hacerse sin consentimiento previo ni sin acuerdos definidos.
El planteamiento central es simple: ninguna reproducción, imitación o aprovechamiento digital podrá realizarse sin autorización expresa y bajo condiciones claras de pago y contrato.
La intención es frenar prácticas como la clonación de voz o la utilización de imagen sin permiso, fenómenos que han crecido con el desarrollo de la IA.
Las modificaciones abarcan distintos ordenamientos, entre ellos la Ley Federal del Derecho de Autor, la Ley Federal del Trabajo y la Ley Federal de Cinematografía, con el objetivo de cerrar vacíos legales que llevaban décadas sin actualizarse frente a la innovación tecnológica.
En paralelo, se busca reforzar mecanismos que impidan la sustitución injustificada del trabajo humano por sistemas automatizados, así como evitar la suplantación de identidad en productos audiovisuales.
Locutores, el siguiente paso
Aunque los avances ya alcanzan al doblaje, el tema de los locutores aún está en proceso de consolidación. Hoy en día, este sector ya es considerado dentro de la categoría de artistas intérpretes, lo que les otorga derechos conexos; sin embargo, faltan ajustes específicos que respondan a la desaparición del antiguo sistema de licencias.
Desde el Instituto Nacional del Derecho de Autor, su titular, Karina Luján Luján, adelantó que las reglas secundarias incluirán disposiciones enfocadas en este gremio, con la intención de garantizar su protección frente a nuevas tecnologías.
Uno de los instrumentos clave será el fortalecimiento de las sociedades de gestión colectiva, que permiten a creadores e intérpretes organizarse para defender sus derechos, negociar condiciones y asegurar remuneraciones.
Con este rediseño legal, el país intenta ponerse al día en un terreno donde la tecnología avanzó mucho más rápido que la regulación, buscando equilibrar innovación y derechos laborales en la industria de la voz.