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La supercarretera San Marcos–Pinotepa, la obra de mayor impacto en el Plan de Justicia afromexicano

Los 13 mil millones asignados este año al FAISPIAM son para todos los pueblos indígenas y, desde luego, para los pueblos y comunidades afromexicanas de nuestro país.

Funcionarios y autoridades asistentes a la Asamblea de Lo de Soto

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 San Juan Bautista Lo de Soto, Oaxaca.- En el marco de la segunda Asamblea del Plan de Justicia y Desarrollo para los Pueblos Afromexicanos, realizada el día de ayer en el municipio San Juan Bautista Lo de Soto, el proyecto de mayor impacto anunciado por el titular del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, Adelfo Regino Montes, es la continuación de la “supercarretera que parte de San Marcos, Guerrero, ya llegó a Cuajinicuilapa y se proyecta hasta Pinotepa Nacional, Oaxaca”.

En entrevista con Bajo Palabra+mx, el funcionario dejó claro que, dentro del plan, esta es la obra estructural de mayor envergadura. Mientras el presupuesto global ronda los 13 mil millones de pesos destinados a pueblos indígenas y afromexicanos en todo el país, la mayor parte de los recursos se distribuye mediante fórmulas que consideran niveles de pobreza y población, y se canaliza a través del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social para los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas (FAISPIAM), para infraestructura social básica: caminos, electrificación, agua potable, vivienda, urbanización y saneamiento.

Es decir, la bolsa principal no está diseñada para megaproyectos, sino para obras comunitarias definidas en asamblea. Los proyectos específicos —subrayó— los determinan las propias comunidades, que deciden en qué componente invertir el monto asignado en cada ejercicio fiscal.

Ante la insistencia sobre si existían obras federales de alto impacto —como un hospital de tercer nivel o un polo de desarrollo regional—, Regino Montes señaló que la supercarretera es el compromiso estratégico dentro del Plan de Justicia. Reconoció que se trata de una obra con antecedentes de más de dos décadas, pero la ubicó como un compromiso retomado a partir de la visita del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador a Cuajinicuilapa en 2020.

Según explicó, la relevancia del proyecto radica en su carácter regional: conectaría a municipios y comunidades afromexicanas de la Costa Chica de Guerrero y Oaxaca, una zona que comparte vínculos culturales, económicos y sociales más allá de los límites interestatales. En esa lógica, la vía no solo mejoraría tiempos de traslado, sino que podría dinamizar actividades productivas y facilitar el acceso a servicios.

Sin embargo, más allá de esta carretera, en la entrevista no se mencionaron otros proyectos federales de gran escala específicamente destinados a la región afromexicana de Guerrero. La supercarretera San Marcos–Pinotepa se perfila así como la obra emblemática —y prácticamente la única de gran impacto estructural— dentro del Plan de Justicia para los pueblos afromexicanos.

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