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Chilpancingo, Gro.— El alcalde Gustavo Alarcón Herrera urgió a los gobiernos federal y estatal a no retirar los 500 efectivos que reforzaban la seguridad en la capital de Guerrero, tras advertir que la ausencia de estos elementos podría poner en riesgo la paz alcanzada durante las fiestas decembrinas.
En entrevista con medios locales, el edil señaló que la estabilidad de Chilpancingo es frágil y requiere acompañamiento institucional permanente. “La paz de Guerrero pasa por Chilpancingo, que es la capital y el corazón del estado”, afirmó.
El alcalde recordó que la Feria de San Mateo y las celebraciones de Navidad y Año Nuevo 2025-2026 concluyeron con saldo blanco, un resultado que atribuyó directamente a la coordinación entre el Ejército, la Marina, la Guardia Nacional y las policías locales.
“Lo que logramos no se puede perder. La coordinación debe ser permanente”, enfatizó Alarcón Herrera, quien insistió en que la seguridad no puede depender de operativos temporales.
El edil reconoció el respaldo previo de Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, pero advirtió que la recuperación de espacios públicos y la confianza ciudadana dependen de que la Federación mantenga presencia en la capital.
Hasta ahora, las autoridades federales no han confirmado si el retiro de los 500 efectivos es definitivo o si habrá un relevo para continuar la vigilancia en Chilpancingo