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Estados Unidos.- El endurecimiento de la política migratoria en Estados Unidos llegó acompañado de un aumento en las muertes registradas dentro de los centros de detención. Desde que Donald Trump regresó a la presidencia y amplió las deportaciones, los fallecimientos bajo custodia alcanzaron niveles que duplican los registros de años anteriores.
Datos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) señalan que 50 personas han muerto en instalaciones migratorias desde enero de 2025. La tasa pasó de un fallecimiento por cada 3 mil 848 detenidos entre 2009 y 2024 a uno por cada mil 630 personas.
Historias detrás de las cifras
Los casos incluyen personas que murieron tras enfrentar problemas de salud, crisis emocionales o procesos de abstinencia sin una respuesta médica clara. Entre ellos está Santos Reyes Banegas, un migrante hondureño que falleció en Nueva York después de presentar síntomas relacionados con abstinencia.
Organizaciones de derechos humanos señalan que los registros oficiales no muestran toda la información necesaria para determinar si algunos detenidos recibieron atención adecuada o si fueron trasladados cuando su estado de salud lo requería.
Cuestionan atención en cárceles
Médicos y especialistas advierten que los centros migratorios enfrentan problemas para atender enfermedades crónicas y situaciones de salud mental, en un sistema que llegó a concentrar a más de 57 mil personas detenidas.
De las 50 muertes documentadas, al menos 21 fueron descubiertas después de que los detenidos dejaron de responder o ya habían fallecido. Los registros incluyen 10 suicidios, casos que expertos consideran señales de posibles fallas en la vigilancia y atención dentro de las instalaciones.
Ante los señalamientos, el Departamento de Seguridad Nacional defendió el funcionamiento del sistema y aseguró que los migrantes reciben atención médica desde su ingreso a los centros de detención.