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Michoacán.- La justicia michoacana aplicó el freno de mano. El Tribunal de Disciplina Judicial suspendió provisionalmente al juez que pretendía dejar en libertad a 11 policías municipales de Ecuandureo. ¿La razón? Una omisión técnica que huele a algo más: el juzgador no revisó adecuadamente el informe donde se detallaba que los agentes fueron detenidos con armas, drogas y equipo táctico.
Mensajes, bloqueos y metanfetamina
La detención de estos agentes, incluido el Director de Seguridad Pública Municipal, parece sacada de una serie policial. El pasado 24 de febrero, fueron sorprendidos en condiciones que nada tenían que ver con el orden:
- Encapuchados: Circulaban en patrullas oficiales pero sin insignias.
- Armados y con dosis: Llevaban consigo diversas dosis de metanfetamina.
- Sin registro: Ninguno estaba dado de alta ante el Sistema Nacional de Seguridad.
Lo más grave: se les acusa de filtrar información operativa a través de grupos de mensajería para facilitar bloqueos tras el vacío de poder generado por la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, 'El Mencho'.
El "yo no sabía" del alcalde
Ante el escándalo, el alcalde de Ecuandureo, Jorge Luis Estrada Garibay, aplicó la clásica salida política. Aseguró desconocer que sus policías trabajaban para el CJNG y se deslindó afirmando que la corporación ya estaba formada antes de que él tomara el mando.
¿Qué sigue en el caso?
La Fiscalía de Michoacán ya apeló la liberación de los uniformados. Por ahora, el juez está fuera de sus funciones desde el 7 de abril mientras se investiga por qué intentó ignorar un informe policial que, según los reportes, era más que contundente.
El dato: La suspensión del juez ocurre en un contexto de máxima tensión en la región de Zamora, donde la infiltración del crimen organizado en las policías locales sigue siendo el "talón de Aquiles" de la estrategia de seguridad estatal.