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Teherán.- Miles de iraníes participaron este domingo en actos de duelo y movilizaciones en memoria del líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, fallecido el sábado al inicio de la campaña de bombardeos lanzada por Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní.
Multitudes en las principales ciudades
En Teherán, Mashhad, Qom e Isfahán, miles de personas se congregaron en plazas, avenidas y frente a edificios oficiales portando retratos del dirigente y banderas nacionales. Vestidos mayoritariamente de negro, los asistentes corearon consignas religiosas y mensajes de condena contra Washington y Tel Aviv.
Las concentraciones fueron acompañadas por un amplio despliegue de seguridad y por la presencia de autoridades religiosas y civiles, que llamaron a la unidad nacional en un momento de máxima tensión política y militar.
Duelo oficial y mensajes de firmeza
La televisión estatal emitió imágenes continuas de las marchas y de ceremonias religiosas celebradas en mezquitas y centros comunitarios. Predicadores y altos cargos subrayaron la figura de Jameneí como guía espiritual y político desde 1989, año en que asumió el liderazgo supremo de la República Islámica.
En paralelo a las muestras de duelo, representantes del Gobierno reiteraron que el país responderá a los ataques que provocaron la muerte del dirigente, en un contexto de escalada regional que mantiene en alerta a la comunidad internacional.
Transición política en marcha
Mientras continúan los homenajes, el sistema institucional iraní ha activado el mecanismo constitucional para garantizar la continuidad del poder. Un consejo provisional asumirá las funciones del líder supremo hasta que la Asamblea de Expertos designe a su sucesor.
La combinación de duelo popular, reorganización política y tensión militar dibuja un escenario incierto para Irán, que afronta uno de los momentos más delicados de su historia reciente.