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Washington.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció el inicio del primer ensayo clínico para encontrar un tratamiento contra el virus del ébola Bundibugyo, una variante para la que hasta ahora no existe ninguna vacuna o medicamento con eficacia comprobada. El primer paciente ya fue incorporado al estudio en la República Democrática del Congo.
El ensayo responde a uno de los brotes más graves registrados de esta variante del virus. Hasta ahora, el ébola Bundibugyo ha enfermado a más de 1,400 personas y ha causado 438 muertes en territorio congoleño. Además, Uganda reportó 20 contagios y dos fallecimientos relacionados con el mismo brote.
Dos medicamentos serán puestos a prueba
La investigación evaluará inicialmente dos tratamientos experimentales. El primero es MBP-134, un cóctel de anticuerpos desarrollado a partir de un sobreviviente del brote de ébola en África Occidental. El segundo es remdesivir, un antiviral utilizado anteriormente contra otros virus y que ahora será probado frente a esta variante del ébola.
Los pacientes serán asignados de forma aleatoria para recibir uno de los medicamentos, ambos tratamientos o únicamente atención médica de soporte. La OMS informó que posteriormente podría incorporarse un tercer medicamento llamado maftivimab.
Esperan resultados este mismo año
El estudio, denominado PARTNERS, comenzó en un centro de tratamiento cercano a Bunia, en la provincia de Ituri, aunque la ubicación exacta no fue revelada por motivos de seguridad. Se espera que en las próximas semanas se amplíe a otros hospitales.
La OMS estima que podrían participar hasta 1,200 pacientes, cantidad suficiente para determinar si alguno de los tratamientos realmente funciona contra el virus Bundibugyo.
Además, el organismo adelantó que prepara un segundo ensayo para probar un medicamento oral llamado obeldesivir, cuyo objetivo será prevenir el contagio entre personas que hayan tenido contacto cercano con pacientes infectados.
Especialistas consideraron que el inicio de este ensayo representa un paso importante para enfrentar una variante del ébola que, hasta ahora, carece de herramientas específicas para su tratamiento.