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Colombia.- Colombia atraviesa una segunda emergencia mientras todavía atiende las consecuencias del terremoto que ha dejado 281 personas fallecidas y más de 40 mil familias afectadas.
Ahora, el fuego se extiende por distintas regiones y las autoridades han elevado la vigilancia ante el deterioro de las condiciones ambientales.
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) reportó 340 municipios en alerta roja por incendios forestales, casi el doble de los 176 registrados un día antes. En total, 663 localidades tienen algún nivel de alerta.
Tolima concentra los daños
La situación golpea con especial fuerza a Tolima, donde permanecen activos varios incendios y las autoridades calculan que más de 10 mil hectáreas han resultado afectadas. San Luis es uno de los municipios con mayores pérdidas, con unas 5 mil hectáreas dañadas y al menos 10 viviendas afectadas.
La gobernadora Adriana Magali Matiz anunció que buscará crear un Fondo Mixto de Reconstrucción para canalizar recursos públicos, privados y comunitarios hacia las familias que perdieron cultivos, viviendas o parte de su patrimonio.
El objetivo no se limita a recuperar las zonas quemadas. El gobierno departamental también pretende respaldar a productores, proteger empleos y atender los daños provocados por los incendios y el terremoto.
Bomberos refuerzan las operaciones
Los trabajos para contener las llamas incluyen a bomberos, Ejército, Policía, Fuerza Aeroespacial y organismos de socorro.
También se movilizaron brigadas provenientes de otros departamentos para apoyar los municipios con mayor número de emergencias.
Bogotá envió 15 bomberos oficiales junto con vehículos y equipo especializado, mientras otras brigadas fueron destinadas a zonas como Honda y Ortega.
El riesgo, sin embargo, podría mantenerse durante los próximos días. El Ideam prevé condiciones secas en varias zonas del país y advierte sobre un aumento de los vientos en sectores del Caribe y La Guajira, donde podrían alcanzar velocidades de hasta 54 kilómetros por hora.
La falta de humedad también comienza a reflejarse en los recursos hídricos de Tolima. Autoridades ambientales reportaron descensos en los niveles de varios ríos, entre ellos el Saldaña, Amoyá, Magdalena, Cucuana y Lagunilla.
En Antioquia, Corantioquia también ha recibido reportes de incendios en distintos municipios y alertó sobre el riesgo de realizar quemas agrícolas o abiertas durante la temporada seca.
La dependencia señaló que algunos siniestros podrían tener origen humano y recordó que provocar incendios puede derivar en sanciones.
El escenario climático mantiene la preocupación de las autoridades colombianas, que deberán contener los incendios mientras continúan atendiendo las consecuencias del terremoto.