Tabla de contenido
En el tablero político de Guerrero, parece que el parentesco político no garantiza la paz. La Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ) de Morena acaba de lanzar un cubetazo de agua fría a la disputa que mantienen dos de los rostros más visibles del "felixismo": la diputada federal Yoloczin Domínguez Serna y el diputado local Joaquín "Jacko" Badillo.
La resolución es un "ya basta" de la dirigencia nacional a un pleito que, más que principios, huele a precampaña anticipada por la alcaldía de Acapulco en 2027.
El "osote" legislativo
Todo empezó cuando "Jacko" Badillo usó la tribuna para soltar una bomba: acusó que en 2023, bajo la gestión de Yoloczin en el Congreso local, la Auditoría Superior detectó malos manejos presupuestales.
Ofendida, Yoloczin intentó que el partido castigara a su compañero por "mala conducta ética". Pero la respuesta de Morena fue un rotundo NO:
- Derecho al pataleo: La Comisión determinó que lo que un diputado diga en sesión es sagrado y el partido no puede meter las manos.
- El adjetivo incómodo: Morena calificó el recurso de la diputada como "notoriamente frívolo". En lenguaje político, eso es un "no nos hagas perder el tiempo".
El regaño: "Pórtense como dignos"
Lo más jugoso de la resolución del pasado 12 de marzo no fue el fallo legal, sino el sermón que les recetaron. Ambos son cuadros cercanos al senador Félix Salgado Macedonio, y el partido no está para ver cómo sus propias figuras se sacan los ojos.
"Se les llama a desempeñarse en todo momento como dignos integrantes de nuestro partido... evitando realizar actos que emplean nuestros adversarios para debilitarnos", sentenció la CNHJ.
¿Unidad o tregua fingida?
El trasfondo es claro: tanto Yoloczin como "Jacko" quieren las llaves del puerto de Acapulco. Al ser ambos del establo del "Toro" Salgado, la pelea interna resulta especialmente incómoda para la cúpula morenista.
Con esta resolución, el partido le da la razón a Badillo en su derecho a criticar las cuentas públicas, mientras le pide a Yoloczin que guarde el hacha de guerra legal. Sin embargo, en el puerto saben que esto no es el fin del conflicto, sino apenas una pausa comercial en la guerra por 2027.