Tabla de contenido
Ciudad de México.- Durante la conferencia matutina de este martes 10 de marzo, Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), puso nombre y apellido al cargamento interceptado en las costas de Guerrero. El funcionario confirmó que las dos toneladas de cocaína aseguradas el pasado domingo 8 de marzo pertenecen a una facción del Cártel de Sinaloa, marcando un golpe contundente a las finanzas de esta organización.
Harfuch detalló que este operativo no es un hecho aislado, sino que forma parte de una estrategia que ya suma 60 toneladas de droga incautadas exclusivamente por la Secretaría de Marina en lo que va de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
El despliegue en altamar y tierra
El secretario explicó que la vigilancia en las rutas marítimas ha sido clave para frenar el flujo de estupefacientes. En el caso específico de Acapulco, el Gabinete de Seguridad detectó 80 bultos de droga flotando a 200 millas náuticas al sur-suroeste de la costa. El personal de las Fuerzas Armadas logró asegurar el cargamento, cuyo peso preliminar se estima en dos toneladas, para ponerlo a disposición del Ministerio Público.
Mientras la Marina mantiene el control en las zonas navales, la Secretaría de la Defensa Nacional ha reportado un decomiso masivo por tierra que alcanza las 345 toneladas. Esta pinza operativa entre mar y tierra busca asfixiar las rutas de trasiego de los distintos grupos delictivos que operan en el país.
Cifras récord en la administración federal
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó la coordinación entre la Marina, la Armada de México, la Fiscalía General de la República y la Guardia Costera. En total, bajo este esquema de colaboración, se han incautado 346 toneladas de distintas drogas en territorio nacional.
García Harfuch reiteró que la inteligencia y la interceptación en puntos estratégicos continuarán siendo la prioridad para desarticular las capacidades logísticas de los cárteles, confirmando que cada decomiso en altamar debilita la estructura operativa de las facciones criminales en el Pacífico.