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Ciudad de México.— La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que será la Fiscalía General de la República (FGR) la instancia encargada de dar a conocer públicamente los resultados de la investigación sobre la bolsa con restos humanos localizada en la funeraria El Ángel, en Iguala, Guerrero, en el marco del caso Ayotzinapa.
Durante su conferencia matutina desde Palacio Nacional, a pregunta de Bajo Palabra+MX la mandataria confirmó que este hallazgo forma parte de nuevas líneas de investigación relacionadas con la desaparición de los 43 normalistas ocurrida en septiembre de 2014, uno de los casos más emblemáticos y pendientes de justicia en el país.
El hallazgo fue informado recientemente a los padres y madres de los estudiantes, luego de diligencias realizadas en el inmueble, el cual permanece asegurado desde octubre de 2025. En el lugar fueron localizados restos óseos etiquetados con fecha de 2014, así como ropa, cuerpos sin identificar y al menos un crematorio que operaba sin registro oficial.
Sheinbaum Pardo explicó que esta funeraria ya había sido mencionada anteriormente en las investigaciones del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), pero en su momento fue descartada. Sin embargo, nuevas indagatorias —basadas en análisis telefónicos y métodos científicos— llevaron nuevamente a este sitio.
“Es un caso que viene desde hace varios meses, están detenidos los dueños de la funeraria y hay una investigación muy profunda”, señaló.
La presidenta subrayó que evitó dar mayores detalles para no interferir con las investigaciones en curso, pero adelantó que solicitó a la Fiscalía presentar un informe público para transparentar los avances y dar certeza a las familias.
Además, indicó que se realizarán nuevas búsquedas en el predio como parte de las diligencias ministeriales, mientras que los peritajes a los restos aún están pendientes.
El caso ha generado inquietud entre los familiares de los normalistas, quienes han cuestionado por qué los restos permanecieron durante más de una década sin ser analizados, así como las condiciones irregulares en las que operaba el lugar.
A más de 11 años de los hechos de Iguala, las investigaciones continúan sin esclarecer completamente el paradero de los estudiantes, en medio de señalamientos por irregularidades en las indagatorias iniciales y nuevas líneas que buscan reconstruir lo ocurrido.