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Ciudad de México.- El gobierno federal actualizó el registro nacional de personas desaparecidas y estableció una nueva clasificación para ordenar los casos pendientes de localización. De un total de 132 mil 534 personas desaparecidas en México, 43 mil 128 no presentan ninguna actividad posterior a su reporte.
La titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Marcela Figueroa, detalló que la mayor parte de los registros —130 mil 728— corresponde al periodo de 2006 a la fecha, mientras que 2 mil 356 datan de 1952 a 2025.
Como parte del nuevo enfoque, las autoridades dividieron los casos recientes en tres grupos. El primero incluye 46 mil 742 registros con datos incompletos, lo que dificulta o imposibilita su búsqueda debido a la falta de información básica como nombre, fecha o lugar de desaparición.
El segundo grupo, con 40 mil 308 casos, corresponde a personas que cuentan con datos suficientes y que, tras cruces con registros administrativos, muestran actividad posterior a su desaparición, como trámites oficiales o registros institucionales.
Localizadas 66 de cada 100
El tercer grupo concentra 43 mil 128 personas con datos completos, pero sin ninguna evidencia de vida o actividad posterior, incluso tras revisiones exhaustivas en bases de datos oficiales.
Las autoridades señalaron que este reordenamiento permite enfocar esfuerzos para confirmar la situación de cada persona, ya sea mediante prueba de vida o la determinación de fallecimiento, además de actualizar el estatus en el registro y brindar mayor certeza a las familias.
Desde octubre de 2024 a la fecha, se han localizado 31 mil 946 personas. En términos generales, de las casi 395 mil personas reportadas como desaparecidas desde 1952, más de 262 mil han sido localizadas; de ellas, 96 por ciento fueron encontradas con vida.
El análisis oficial también indica que, en promedio, 66 de cada 100 personas reportadas como desaparecidas son localizadas, y en la mayoría de los casos no existe evidencia de que hayan sido víctimas de delito.
Finalmente, el gobierno señaló que el registro distingue dos grandes periodos: el de la llamada “guerra sucia” y el iniciado en 2006 con la estrategia de seguridad contra el crimen organizado, etapa en la que se concentra el mayor número de desapariciones.