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Ciudad de México.- La fallida convocatoria de Morena en Chihuahua escaló hasta Palacio Nacional. La presidenta Claudia Sheinbaum acusó este lunes durante su conferencia de prensa matutina, al gobierno encabezado por Maru Campos de intentar frenar la marcha organizada por simpatizantes del partido morenista en Chihuahua, en medio de la polémica por la presunta presencia de agentes de la CIA en la entidad sin aviso al Gobierno federal.
Según Sheinbaum, en Chihuahua aparecieron mensajes y acciones para desalentar la concentración organizada por Morena, lo que consideró una violación al derecho de libre manifestación. La mandataria pidió a los gobiernos estatales no intervenir en protestas ni limitar reuniones públicas.
Libertad bajo disputa
La polémica surgió después de la movilización convocada en rechazo a presuntas operaciones de la CIA en el estado sin notificación al Gobierno federal. La protesta terminó marcada por la escasa convocatoria y por el cruce de señalamientos entre Morena y autoridades locales.
Sheinbaum defendió que durante su administración no se persigue ni se bloquea a grupos que protestan, incluso cuando las manifestaciones son contra el propio gobierno federal. Aseguró que existe “total y absoluta” libertad de expresión y reunión.
Choque político en Chihuahua
El episodio volvió a exhibir la tensión entre Morena y el gobierno panista de Chihuahua. Mientras el oficialismo denunció intentos de sabotaje, desde sectores opositores se cuestionó el bajo número de asistentes a la marcha y el impacto real de la convocatoria.
Con el cruce de acusaciones ya instalado, la discusión sobre la presencia de agentes extranjeros quedó relegada por la confrontación política entre Morena y el gobierno de Chihuahua, en un episodio que volvió a exhibir la disputa por el control del discurso público y las movilizaciones en el país.