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Torreón, Coahuila.- General Motors de México despidió a mil 900 trabajadores de su planta de manufactura en Ramos Arizpe, Coahuila, tras cancelar su segundo turno de producción debido a la caída en la demanda de vehículos eléctricos en Estados Unidos. La empresa informó que la planta operará en adelante con un solo turno diario para ajustar su capacidad productiva al comportamiento actual del mercado.
El recorte ocurre pocos días después de que la automotriz anunciara una inversión de mil millones de dólares para el periodo 2026-2027, destinada a impulsar la fabricación de vehículos dirigidos al mercado mexicano. Sin embargo, la compañía enfrenta una reconfiguración operativa por la baja demanda en el segmento de autos eléctricos.
En un posicionamiento , General Motors agradeció la contribución de los trabajadores afectados y señaló que recibirán su liquidación conforme a la Ley Federal del Trabajo. Indicó además que la medida busca mantener la eficiencia operativa y la competitividad de la planta, y reiteró su compromiso con el desarrollo económico en México.
Las cifras de producción reflejan esta desaceleración. De acuerdo con la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, la fabricación de la camioneta Blazer eléctrica cayó de 33 mil 765 unidades en 2024 a 16 mil 826 en 2025. En contraste, la producción de la Equinox eléctrica aumentó de 61 mil 002 a 75 mil 912 unidades en el mismo periodo.
La reducción en la demanda de vehículos eléctricos en Estados Unidos se ha intensificado tras la eliminación de los incentivos para la compra de autos verdes, lo que impactó directamente la operación de la planta en Coahuila.
El líder de la CTM en el estado, Tereso Medina, advirtió que el recorte laboral podría extenderse a la cadena de proveeduría, donde por cada empleo eliminado en la planta se podrían perder hasta tres más en empresas proveedoras.