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Ciudad de México.- La Fiscalía de la Ciudad de México reconoció fallas en la atención inicial del caso de Edith Guadalupe, asesinada en un edificio de la alcaldía Benito Juárez, y confirmó la separación de tres funcionarios por omisiones en la investigación.
La fiscal Bertha Alcalde Luján informó que hubo un retraso de aproximadamente 15 horas en las primeras diligencias, pese a que la familia proporcionó desde el inicio una dirección precisa del lugar donde debía buscarse a la joven. Señaló que no se acudió de inmediato al inmueble, lo que calificó como una omisión grave.
“Es indignante que una familia haya señalado con precisión dónde buscar y que no se haya actuado con la inmediatez que el caso requería”, indicó.
Los funcionarios separados son un agente del Ministerio Público y dos policías de investigación. En el primer caso, no integró a la carpeta de investigación el domicilio señalado por la familia, lo que impidió que las primeras acciones incluyeran ese dato clave. En cuanto a los policías, uno es señalado por presuntos actos de corrupción y el otro, aun con la información disponible, no realizó la visita al inmueble en el tiempo necesario.
La fiscalía abrió una investigación interna para determinar responsabilidades administrativas y posibles delitos.
Sobre el avance del caso, Alcalde Luján sostuvo que existen elementos que respaldan la detención del vigilante del edificio, quien tenía acceso total al inmueble y al sistema de videovigilancia.
De acuerdo con la investigación, las cámaras fueron desconectadas entre las 16:23 y las 17:43 horas del 15 de abril, periodo en el que Edith ingresó al lugar. La interrupción del sistema solo podía hacerse desde la caseta de vigilancia.
En ese mismo espacio se encontraron indicios de sangre, al igual que en escaleras que presentaban señales de haber sido limpiadas. También se documentaron lesiones en el cuerpo del detenido.
La causa de muerte fue una herida punzocortante en el tórax, compatible con un objeto tipo desarmador. En el inmueble se localizaron herramientas de ese tipo, así como pertenencias de la víctima, incluida su cartera en la caseta.
Además, en el drenaje del edificio se hallaron su bolso y un desarmador posiblemente relacionado con la agresión.
La fiscalía señaló que hubo manipulación del sistema de videovigilancia para ocultar el traslado del cuerpo y la eliminación de evidencia.