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Falleció Eduardo Lamazón a los 69 años, histórico analista del boxeo

Aún no se ha confirmado de manera oficial la causa de su muerte, aunque en semanas previas se reportó que enfrentaba problemas de salud que lo alejaron de sus actividades profesionales

Su legado permanece en el análisis deportivo y en la memoria de quienes siguieron sus transmisiones

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México.- La voz que ponía orden en el caos de los golpes ya no está. Eduardo Lamazón murió a los 69 años y, con él, se apaga una manera muy particular de mirar el ring, la de quien no gritaba el espectáculo, sino que lo descifraba round a round.

Durante décadas, su estilo fue un contraste en medio del ruido. Mientras otros narraban la épica, él la medía. Sus tarjetas no solo puntuaban peleas, se convirtieron en una especie de brújula para entender lo que estaba pasando entre las cuerdas.

El hombre detrás de la tarjeta

En las transmisiones de TV Azteca Deportes, Lamazón era ese punto de equilibrio entre la emoción y el análisis frío. Su famosa forma de calificar asaltos terminó por volverse ritual entre la audiencia, esperar su veredicto era casi tan importante como el resultado oficial.

Pero su historia no empezó frente a cámaras. También fue parte del engranaje institucional del boxeo al desempeñarse durante años como secretario general del Consejo Mundial de Boxeo, desde donde ayudó a moldear decisiones que impactaron al deporte más allá de la pantalla.

Un adiós que se sintió inmediato

La noticia no tardó en esparcirse. Fue Carlos Aguilar quien encendió la conversación pública con un mensaje cargado de memoria personal más que de formalidad. No fue un comunicado, fue una despedida íntima que terminó por resonar con toda una comunidad que creció escuchándolos juntos.

Desde entonces, las reacciones han seguido la misma línea, más que cifras o logros, lo que aparece es el recuerdo de su presencia. Esa forma de hablar pausada, ese ojo clínico que parecía adelantarse a los jueces y esa figura que, sin buscar protagonismo, terminó siendo indispensable.

Sobre las causas de su muerte no hay confirmación oficial. En las semanas previas ya se había ausentado de sus habituales apariciones, dejando un silencio que ahora cobra otro sentido.

Lo cierto es que en el boxeo mexicano queda un hueco difícil de llenar. Porque Lamazón no solo explicaba peleas, enseñaba a verlas. Y eso, en un deporte donde todo ocurre en segundos, no es poca cosa.

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