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Ciudad de México.- José Palomo Fuentes, el dibujante chileno-mexicano, cuya pluma diseccionó la desigualdad económica de la región por más de seis décadas, falleció en Ciudad de México a los 82 años.
Legado en medios: Fuentes fue figura clave en la fundación de diarios disruptivos en México como La Jornada y unomásuno, además de colaborar en cabeceras globales en España, Alemania y Brasil.
- Crítica al "Tercer Mundo": A través de su emblemática tira El Cuarto Reich, Palomo documentó las disparidades sociales y las crisis económicas de los mercados emergentes bajo una óptica de sátira política.
- Trayectoria transnacional: Tras su exilio de Chile en 1973, consolidó una carrera que integró proyectos educativos con la SEP en México y reconocimientos internacionales en Europa y el Cono Sur.
Un cronista de la desigualdad regional
La partida de José Palomo marca el fin de una era para el periodismo gráfico latinoamericano. Formado en la Universidad de Chile, su carrera profesional —iniciada en 1963— se transformó radicalmente tras el golpe de Estado de Augusto Pinochet, evento que lo llevó a México como refugiado político y donde desarrolló su etapa de mayor influencia editorial.

Palomo no solo destacó en el ámbito de la opinión política; su trabajo fue un activo cultural que navegó entre el arte y la educación. Su enfoque, que él mismo describía como un "bestiario con apuntes del natural", se centró en la arquitectura de la pobreza periférica y la ironía de las políticas de austeridad aplicadas por las élites de la región.
Reconocimiento global
A lo largo de su carrera, Palomo acumuló un portafolio de distinciones que validaron su impacto más allá de las fronteras regionales:
- Premio Nacional "El Yelmo de Mambrino" (UNAM, 2005).
- Profesor Honorífico del Humor por la Universidad de Alcalá, España (1998).
- Premio de Honor del Quinto Centenario (1992).
Su fallecimiento el pasado sábado en la capital mexicana provocó reacciones inmediatas en el gremio cultural, que reconoce en su obra, especialmente en volúmenes como Literatos y su producción infantil, una capacidad única para traducir la complejidad social en trazos accesibles y mordaces. Tras los servicios funerarios en la Ciudad de México, los restos del autor fueron cremados, dejando un archivo documental que es referencia obligada para entender la historia política contemporánea de América Latina.