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Ciudad de México.- La detención de 39 personas durante una protesta por la mala calidad del agua en Guadalajara llevó a la presidenta Claudia Sheinbaum a exigir una investigación sobre el actuar de la policía estatal, luego de que manifestantes denunciaran agresiones y tortura.
La mandataria calificó los hechos como inadmisibles y advirtió que no se puede permitir que las fuerzas de seguridad repriman y torturen a la población.
“No podemos permitir que en México haya fuerzas del orden que repriman y torturen. Es inadmisible”, expresó.
Los hechos ocurrieron durante la movilización del fin de semana, en la que policías utilizaron chorros de agua y gases lacrimógenos contra los participantes.
Sheinbaum exige castigo a responsables
Desde Palacio Nacional, la presidenta solicitó a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) realizar una investigación profunda, entrevistar a las víctimas y determinar quién dio las órdenes que derivaron en las agresiones.
“¿Quién dio la orden? ¿Por qué? Que entreviste a las víctimas, y que haya responsables”.
Señaló al referirse a las acciones que deben emprenderse para esclarecer lo ocurrido.
También informó que pidió a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, un informe detallado sobre lo sucedido. Sheinbaum insistió en que las fuerzas de seguridad no pueden recurrir a la tortura durante las detenciones y sostuvo que los responsables deben ser identificados y sancionados, sin que el caso quede impune.
“No puede ser que una fuerza del orden torture a ninguna persona y menos en una detención”, manifestó.
Protesta terminó con 39 detenidos
La movilización reunió a cientos de jaliscienses que exigían una solución al problema del agua sucia que llega a sus hogares. Los participantes marcharon desde las inmediaciones de la Glorieta Minerva hasta Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador Pablo Lemus Navarro.
En el lugar se registraron enfrentamientos entre ciudadanos y elementos policiales que resguardaban el inmueble. El operativo incluyó el uso de chorros de agua y gases lacrimógenos, además de las detenciones.
La presidenta reiteró que la investigación debe aclarar cómo ocurrieron las agresiones y garantizar que no haya impunidad ante las denuncias de tortura contra jóvenes.
“Entonces tiene que investigarse, sancionarse y cero impunidad, porque no puede haber tortura en México, no debe”, concluyó