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Estados Unidos.- El gobierno de Estados Unidos prevé transmitir en vivo el fusilamiento de Nidal Hasan, el expsiquiatra militar condenado por matar a 13 personas en la base militar de Fort Hood, Texas, en 2009.
La ejecución está programada para el 3 de diciembre, luego de que el presidente Donald Trump aprobara la aplicación de la sentencia.
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, confirmó que Hasan será ejecutado por un pelotón de fusilamiento y sostuvo que la población debe conocer las consecuencias de este tipo de ataques.
Un funcionario del Pentágono ratificó que el procedimiento será transmitido en directo, aunque no se han dado a conocer más detalles.
La decisión marcaría el regreso de las ejecuciones militares en Estados Unidos después de 65 años. La última se realizó en 1961, cuando John Bennett fue ahorcado tras ser condenado por violación e intento de homicidio.
La ONU cuestiona la transmisión
La oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos advirtió que exhibir una ejecución pública constituye un trato cruel, inhumano o degradante. También señaló que transmitirla en directo contraviene la prohibición absoluta de la tortura.
Amnistía Internacional se sumó a las críticas. Kyinzom Dhongdue, integrante de la organización, afirmó que convertir una ejecución ordenada por el Estado en un espectáculo público agrava la crueldad de la pena capital y menosprecia la dignidad humana.
La propuesta también provocó rechazo entre legisladores republicanos y demócratas. El senador demócrata Jack Reed sostuvo que la medida podría beneficiar a quienes reclutan terroristas contra Estados Unidos, mientras que Chris Murphy calificó de repugnante la decisión y comparó las ejecuciones públicas con prácticas medievales.
El arzobispo Paul Coakley, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, también condenó la iniciativa.
Hasan fue sentenciado en 2013
Hasan fue condenado a muerte por un jurado militar en 2013, cuatro años después del ataque en Fort Hood, donde murieron 13 personas y otras 30 resultaron heridas. Doce de las víctimas mortales y todos los heridos eran militares.
Durante el juicio, Hasan asumió su propia defensa, pero no presentó testigos ni intentó refutar los cargos. Los abogados designados por el tribunal consideraron que buscaba recibir la pena capital.
Las autoridades señalaron que el ataque estuvo inspirado en Al Qaeda. Durante el proceso también se expusieron sus objeciones a las intervenciones militares estadounidenses en Irak y Afganistán, así como sus contactos con Anwar al Awlaki, un clérigo radical vinculado con esa organización, quien murió en un ataque con drones estadounidenses en Yemen.
De concretarse la transmisión, el caso abrirá un nuevo episodio en el debate sobre la pena de muerte y los límites de la exhibición pública de los castigos estatales. Según Amnistía Internacional, durante 2025 se documentaron al menos 17 ejecuciones públicas, seis en Afganistán y 11 en Irán.