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Internacional.- Un estudio científico internacional advierte que los árboles más antiguos y varias especies adaptadas a climas secos podrían enfrentar mayores probabilidades de morir frente a sequías prolongadas asociadas al cambio climático.
La investigación fue liderada por el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) y la Universidad de Edimburgo.
Investigación internacional analiza la vulnerabilidad del xilema en distintas especies
El estudio, publicado en la revista PNAS, analizó el funcionamiento del xilema, el sistema de conductos que transporta agua desde las raíces hasta las hojas.
Cuando el suelo pierde humedad, estos tubos pueden bloquearse por burbujas de aire, un fenómeno conocido como embolia vegetal que impide el flujo de agua y puede provocar la muerte del árbol.
Los investigadores encontraron que las especies que crecen en regiones secas producen conductos más cortos y resistentes para limitar la propagación de estas obstrucciones. Sin embargo, estos tubos requieren más energía para formarse y tardan más en reemplazarse cuando dejan de funcionar.
La edad del árbol incrementa el deterioro del sistema de circulación
El trabajo también identificó que la edad aumenta el riesgo de mortalidad.
Con el paso del tiempo, los árboles acumulan daños en su sistema de conducción y renuevan su madera con mayor lentitud, lo que dificulta la sustitución de conductos dañados durante sequías intensas.
Para llegar a estas conclusiones, el equipo analizó datos globales del xilema de cientos de especies leñosas en zonas húmedas y secas, junto con registros históricos de precipitaciones.
Los resultados buscan mejorar los modelos que predicen cómo responderán los bosques a la intensificación de las sequías