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Washington.- El gobierno de Estados Unidos advirtió que continuará presentando acusaciones contra políticos y funcionarios mexicanos presuntamente vinculados con el narcotráfico, luego del caso abierto contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
El fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, confirmó en entrevista con la cadena NewsNation que el Departamento de Justicia mantiene investigaciones abiertas y que podrían derivar en nuevas imputaciones contra actores políticos mexicanos.
“Ya hemos imputado recientemente a varios funcionarios del gobierno mexicano, incluido un juez. Y eso continuará”, declaró el funcionario estadounidense.
Las declaraciones ocurren días después de que una corte federal del Distrito Sur de Nueva York presentara cargos contra 10 personas, entre ellas Rocha Moya, el senador Enrique Inzunza y el alcalde con licencia de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil.
Según las autoridades estadounidenses, los funcionarios señalados habrían colaborado con el Cártel de Sinaloa, específicamente con la facción de “Los Chapitos”, mediante protección política, recepción de sobornos y apoyo para facilitar operaciones de tráfico de drogas y armas hacia Estados Unidos.
Blanche aseguró que las extradiciones y traslados recientes de líderes criminales mexicanos a territorio estadounidense podrían generar más investigaciones, debido a que algunos detenidos podrían colaborar con información sobre redes políticas y criminales.
El fiscal también relacionó esta estrategia con la política impulsada por la administración de Donald Trump, que clasificó al Cártel de Sinaloa y al CJNG como organizaciones terroristas extranjeras.
Sobre una posible intervención militar en México, Blanche señaló que esa decisión corresponde a la Casa Blanca, aunque afirmó que actualmente existe cooperación entre autoridades estadounidenses y mexicanas en temas de seguridad y narcotráfico.