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Esthela Damián: “Mi presencia incomoda a quienes entienden la política desde sus formas tradicionales”

La exconsejera jurídica sostiene que el resultado de una encuesta no determina su permanencia en Guerrero y cuestiona la política entendida como una ruta personal hacia el siguiente cargo.

La exconsejera jurídica Esthela Damián no se va de Guerrero, se queda a hacer politica

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Acapulco, Guerrero.— Esthela Damián Peralta afirmó que su irrupción en el escenario político de Guerrero incomoda a quienes siguen entendiendo la política desde esquemas tradicionales y sostuvo que el resultado de una encuesta no modifica su decisión de permanecer en el estado ni su compromiso con la entidad.

“Sé también que mi presencia puede resultar incómoda para quienes entienden la política desde sus formas tradicionales, porque irrumpí en un escenario donde mi nombre no estaba contemplado y decidí expresar con libertad lo que pienso, lo que siento y aquello en lo que creo”, expresó.

La exconsejera jurídica del Ejecutivo Federal planteó así una definición política después del proceso interno en el que participó: su presencia en Guerrero, dijo, no está condicionada por un resultado electoral ni por la obtención inmediata de un cargo.

“El resultado de una encuesta no define mi permanencia ni mi compromiso con Guerrero”, afirmó.

Ganan y no regresan

Damián Peralta cuestionó además una de las prácticas que, señaló, más han deteriorado la relación entre representantes políticos y ciudadanía: buscar a las comunidades durante los procesos electorales y alejarse de ellas una vez alcanzado el poder.

Recordó que durante sus recorridos por distintas regiones de Guerrero ha encontrado una expresión recurrente entre la población: “ganan y no regresan”.

“Nuestra gente tiene razón cuando reclama que sus necesidades no pueden aparecer solamente durante las campañas. Si existe un presupuesto, por limitado que sea, la obligación de quien gobierna es identificar prioridades y trabajar para resolver aquello que más afecta a la comunidad”, señaló.

A partir de esa crítica, Damián sostuvo que la congruencia debería constituir una condición elemental del ejercicio público y no una cualidad excepcional.

“El poder que se aleja de la gente pierde su sentido, porque ocupar un cargo nunca puede convertirse en un fin en sí mismo; debe ser una herramienta para servir y transformar”, subrayó.

La exfuncionaria federal llevó su planteamiento más allá del proceso interno y cuestionó la concepción de la política como una carrera permanente por posiciones y candidaturas.

“También tenemos que hablar de algo que durante demasiado tiempo se ha normalizado: la política entendida únicamente como una ruta personal hacia el siguiente cargo”, expresó.

Resulta preocupante observar cómo algunos aspirantes, después de perder una elección o un proceso interno, encuentran inmediatamente acomodo en cualquier fuerza política que pueda ofrecerles una nueva oportunidad”, remarcó.

Congruencia y agenda

Este tipo de políticos, agregó Damián Peralta, hoy defienden unos principios, mañana los contrarios y pasado mañana buscarán espacio donde vuelva a existir una candidatura disponible.

Entonces la pregunta es inevitable: ¿Cuál es su agenda?, ¿Qué principios defienden?, ¿Qué proyecto colectivo representan? Hizo énfasis en que cuando la única respuesta posible es ganar, la política deja de ser una causa y se convierte en una ambición personal, el ego puede ser uno de los mayores enemigos del político, cuando coloca sus metas como lo único valioso, lo más relevante y trascendente, la mayor parte de estos políticos tradicionales le rinden culto al dinero, corrupción o prepotencia, aún a costa de la palabra empeñada, de los principios y de la confianza de la gente.


“Frente a eso, la ciudadanía tiene una enorme responsabilidad, pero también un enorme poder: observar, comparar, preguntar y exigir”, concluyó.

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