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Ciudad de México.- Una escalada de ataques con drones y represalias militares entre Israel, Estados Unidos e Irán paralizó ayer instalaciones clave de energía en Medio Oriente, provocando un salto del 13 por ciento en los precios del crudo, que superaron los 82 dólares por barril, su nivel más alto desde enero de 2025.
La crisis energética se agudizó luego de que Qatar detuviera su producción de gas natural licuado (GNL) y Arabia Saudita cerrara Ras Tanura, su mayor refinería nacional, tras un ataque con drones. Esta planta de Saudi Aramco, con capacidad para procesar 550 mil barriles diarios, es una terminal crítica para la exportación de crudo saudí en el Golfo Pérsico.
Frenan flujo en Israel y Kurdistán
El conflicto ha provocado cierres preventivos que afectan el suministro hacia Egipto y Turquía. El Gobierno israelí ordenó a la petrolera Chevron el cierre temporal del gigantesco yacimiento de gas Leviathan, donde se realiza una expansión para exportaciones valuadas en 35 mil millones de dólares. Aunque Chevron afirmó que sus instalaciones en el campo Tamar están seguras, la firma Energean ya detuvo su buque de producción en yacimientos menores.
En el Kurdistán iraquí, empresas como DNO, Gulf Keystone Petroleum, Dana Gas y HKN Energy suspendieron la extracción de unos 200 mil barriles diarios que se enviaban vía oleoducto al puerto turco de Ceyhan. Hasta el momento, las operadoras reportan que no hay daños físicos en sus pozos, pero mantienen la parálisis por precaución.
Incertidumbre en Irán y Qatar
La tensión alcanzó niveles críticos en el Estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del petróleo mundial, el cual se encuentra casi totalmente inoperable para el transporte marítimo. En Irán, el tercer mayor productor de la OPEP, se reportaron explosiones en la Isla de Kharg, punto que procesa el 90 por ciento de las exportaciones de crudo del país, aunque aún no se determina el nivel de afectación.
Por su parte, el Gobierno de Qatar denunció que una instalación de la estatal Qatar Energy fue blanco de un ataque con dos drones iraníes este lunes. Las autoridades qataríes señalaron que se encuentran evaluando los daños en la infraestructura, mientras el mercado global vigila de cerca la oferta de un país que bombea diariamente 3.3 millones de barriles de crudo y más de un millón de barriles de condensados.