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Ciudad de México.— Las empresas tienen cada vez más herramientas para vigilar a sus empleados mediante inteligencia artificial: pueden registrar sus movimientos, llamadas, teclas que presionan, uso de computadoras e incluso el tono de voz con el que atienden a los clientes.
Pero hay un problema: la evidencia científica disponible no demuestra que vigilar constantemente a los trabajadores aumente su productividad. Una revisión de estudios encontró que el monitoreo puede generar más estrés y reducir la sensación de autonomía en el trabajo.
La IA ya permite vigilar teclas, llamadas y movimientos
La vigilancia laboral ya se utiliza en sectores como el transporte, los almacenes y los servicios de reparto. Algunas empresas registran la ubicación de sus trabajadores, el tiempo que pasan en llamadas, las teclas que presionan y las actividades que realizan en sus computadoras.
Uno de los ejemplos mencionados por Scientific American es Burger King, que comenzó a utilizar un asistente de IA llamado Patty integrado en audífonos para supervisar determinadas tareas de sus empleados y avisar sobre problemas en el establecimiento.
El interés empresarial es claro: identificar trabajadores con mejor desempeño, aumentar la eficiencia o mejorar la seguridad. Sin embargo, Cornelius König, investigador de psicología de la Universidad de Saarland, señala que los beneficios de esta vigilancia son mucho menos claros de lo que las empresas suelen asumir.
Más vigilancia también puede significar más estrés
Daniel Ravid, investigador de la Universidad de Nuevo México, analizó estudios realizados en laboratorios y centros de trabajo con más de 23 mil participantes. En conjunto, los resultados no encontraron una relación entre los niveles de vigilancia y el rendimiento de los empleados.
En cambio, la vigilancia sí estuvo relacionada con un aumento del estrés laboral. Otro estudio realizado en 2024 con más de 3 mil 500 trabajadores en Canadá encontró que quienes sentían que eran vigilados reportaban mayor presión, menos privacidad y menor autonomía.
Eso no significa que toda herramienta de monitoreo sea inútil. La investigación también encontró casos en los que puede funcionar, especialmente cuando los trabajadores saben qué se mide, por qué se hace y cómo se utilizarán los datos.
Los especialistas citados por Scientific American plantean que una empresa puede obtener mejores resultados con buenos administradores y comunicación clara que simplemente instalando programas para vigilar cada movimiento de sus empleados.