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Ciudad de México.- A semanas del Mundial 2026, el gobierno federal busca contener el impacto de la violencia en la imagen internacional de México.
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el tiroteo ocurrido en la zona arqueológica de Teotihuacán —donde murió una turista canadiense y al menos cuatro personas resultaron heridas— no compromete la seguridad de los visitantes que llegarán al país para la Copa del Mundo.
Desde Palacio Nacional, la mandataria calificó el ataque como un hecho “aislado” y afirmó que ya se toman medidas para evitar que se repita, especialmente en destinos turísticos clave.
“Es seguro estar en México”, sostuvo, al destacar que más de 16 millones de visitantes extranjeros ingresaron al país en los primeros meses del año.
El episodio ocurre en un momento sensible: a poco más de 50 días del arranque del Mundial 2026, México vuelve a enfrentar cuestionamientos sobre su capacidad para garantizar condiciones de seguridad, tras una cadena reciente de hechos violentos que han captado atención internacional.
Aun así, Sheinbaum insistió en que existe coordinación con autoridades locales y con la FIFA para reforzar los protocolos en las sedes mundialistas, incluidas Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara.
La presidenta adelantó que su gobierno trabaja con administraciones estatales y municipales para blindar no solo los estadios, sino también zonas turísticas y espacios públicos que recibirán a miles de visitantes.
Hasta ahora, la FIFA no ha fijado postura pública sobre el ataque.
Mientras tanto, el gobierno federal apuesta por un mensaje de certeza: que lo ocurrido en Teotihuacán no define la experiencia de viajar a México, sino que obliga —según dijo— a reforzar la seguridad en sitios emblemáticos del país.