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Ciudad de México.- Quién lo hubiera dicho hace unos meses. El fútbol, ese gran unificador de masas, ha logrado lo que la diplomacia tradicional estuvo a punto de romper. El Rey Felipe VI viajará a Guadalajara (México) el próximo 26 de junio para presenciar el duelo de fase de grupos entre España y Uruguay en el Mundial 2026.
Pero este no es un viaje VIP de un aficionado más a la tribuna. Fuentes de la Zarzuela confirmaron este lunes que el jefe del Estado español atendió directamente las cartas de invitación cursadas por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y —aquí viene el verdadero giro de la trama— por la propia presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
De la tensión al "gesto de acercamiento"
Para entender el peso de este viaje hay que rebobinar un poco. La invitación formal fue enviada por el gobierno mexicano el pasado mes de marzo, en un momento en que las relaciones entre ambos países se encontraban en un terreno sumamente gélido, heredado de las exigencias mexicanas para que la Corona española pidiera disculpas por los abusos de la Conquista.
Sin embargo, el balón comenzó a rodar a favor de la reconciliación cuando el propio Felipe VI reconoció públicamente que durante la conquista de América hubo "mucho abuso". La respuesta de Sheinbaum no se hizo esperar: calificó las palabras del monarca como un "gesto de acercamiento", abriendo la ventana a una normalización diplomática que ahora se sellará en el palco de Guadalajara.
Aunque desde el Gobierno de México señalan que aún "debe avanzarse en el reconocimiento histórico", la presencia del Rey en territorio mexicano es el mensaje político más potente de reconciliación en lo que va del sexenio.
La agenda de 'La Roja' en México
Mientras la diplomacia se juega en los despachos y palcos VIP, la selección española se prepara para un calendario intenso en la fase de grupos del Mundial. El itinerario de la Roja incluye:
- Primer encuentro: Contra la selección de Cabo Verde.
- Segundo asalto: Contra Arabia Saudí.
- El gran cierre (con presencia real): El crucial partido frente a Uruguay, donde Felipe VI será el espectador de honor en Jalisco.
Al final del día, México y España demuestran que cuando la política se traba, no hay nada que noventa minutos de fútbol y una invitación presidencial no puedan suavizar. ¿Habrá foto oficial entre Sheinbaum y el Rey? Las apuestas ya están abiertas.