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Zacatecas.- El secuestro y posterior ejecución de Ignacio Castrejón Valdez, exalcalde de Sombrerete y prominente empresario del sector minero, ha sacudido a la estructura política y económica de Zacatecas. El hallazgo de su cuerpo, con visibles huellas de violencia a un costado de la carretera federal 54 en el municipio de Sain Alto, transformó una jornada de múltiples hallazgos delictivos en una crisis política para la administración del Gobernador David Monreal.
Castrejón Valdez, quien gobernó Sombrerete en el periodo 2016-2018 bajo las siglas del PAN, era una figura respetada no solo en el ámbito público, sino también en el gremio corporativo como fundador de Grupo Cavi, una importante empresa dedicada a la infraestructura y mantenimiento de compañías mineras. Reportes extraoficiales indican que el exmunícipe había sido privado de la libertad previamente en su demarcación antes de ser abandonado sin vida en los límites con el estado de Durango.
Indignación en el sector minero y la clase política
La confirmación del asesinato generó reacciones inmediatas de condena a lo largo de todo el espectro político. El alcalde de la capital del estado, Miguel Varela, calificó el hecho como "indignante" y lanzó un duro reclamo por la falta de justicia y seguridad en la entidad. A las exigencias de una investigación seria y transparente se sumaron legisladores federales de oposición, el senador morenista Saúl Monreal Ávila, y el Clúster Minero de Zacatecas, que lamentó la pérdida del líder empresarial.
El homicidio de Castrejón ocurre en un contexto crítico para el estado. Aunque las autoridades locales localizaron otros nueve cuerpos en los municipios de Pánuco y Morelos durante la misma mañana, la ejecución del exalcalde concentró la atención pública y obligó al Secretario General de Gobierno, Rodrigo Reyes Mugüerza, a convocar a una sesión extraordinaria urgente del Grupo de Inteligencia Operativa.
Bajo el escrutinio la estrategia de seguridad estatal
La caída de un personaje de la relevancia de Castrejón Valdez pone en entredicho los discursos oficiales sobre la pacificación de la entidad. Durante los últimos dos años, el Gobierno del Estado ha presumido una reducción sostenida en los índices de homicidios dolosos relacionados con el crimen organizado.
Sin embargo, para la oposición y los sectores productivos, la vulnerabilidad demostrada con el secuestro y asesinato de un exalcalde en funciones empresariales evidencia que las carreteras y municipios del norte de Zacatecas siguen bajo una intensa disputa territorial que la estrategia oficial no ha logrado contener.