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Villahermosa, Tabasco.- En las carreteras que conectan a Villahermosa con los campos petroleros, el paisaje ha cambiado. No son solo las torres de perforación; es la aparición de una clase empresarial que la vieja guardia de Tabasco no reconoce, pero que los registros de Petróleos Mexicanos (Pemex) tienen muy presentes.
Una investigación de El Universal —que hoy sacude los círculos políticos del sureste— pone nombre y apellido a los beneficiarios del sexenio de Octavio Romero Oropeza: una red de al menos 20 empresarios que pasaron del anonimato a la opulencia, saltando de contrato en contrato mientras la empresa estatal se declaraba en moratoria con el resto del sector.
El "Sello Comalcalco" y la sombra de Octavio
El epicentro de este nuevo "milagro" económico no es otro que Comalcalco, la cuna política del actual gobernador Javier May y el feudo de Octavio Romero. El nombre que detonó el escándalo es Juan Carlos Guerrero Rojas, cuya fiesta de XV años para su hija —un despliegue de lujo que paralizó la capital tabasqueña— reveló el poder económico de un grupo que opera bajo el radar.
Guerrero Rojas no camina solo. En su primer círculo aparecen figuras con un ADN político innegable:
- Héctor Peralta Grappin: Exalcalde de Comalcalco y socio principal de Guerrero. Su tránsito de la política local a los contratos de Pemex marca el patrón de este grupo.
- Ángel Ernesto García Castillo: Socio de Construcciones Garza, empresa que pasó de hacer obra municipal a recibir contratos directos en la Refinería Olmeca (Dos Bocas) a partir de 2019, justo cuando Romero Oropeza tomó las riendas de la petrolera.

La asfixia de unos, el festín de otros
La gestión de Romero Oropeza en Pemex será recordada por la "cláusula de los 120 días". Mientras que antes la petrolera pagaba a 45 días, la nueva administración extendió el tiempo de gracia a cuatro meses, una medida que ha quebrado a cientos de proveedores pequeños y medianos.
"Mi jefe me llamó y me dijo: 'ya no podemos pagar salarios como el tuyo, no hay dinero'", relata a El Universal un exdirectivo de Baker Hughes, firma transnacional que tuvo que reducir operaciones por la falta de pagos en 2024.
Sin embargo, para el "Club de los XV años", el dinero fluye. A inicios de 2026, Construcciones Garza recibió —por adjudicación directa— un contrato de 72 millones de pesos entregado por la subdirección a cargo de Marcos Torres Fuentes, el funcionario de Pemex que, según periodistas locales, "apadrinó" la fiesta millonaria de la familia Guerrero.
El enclave del privilegio: El Country
Mientras la capital tabasqueña luce en decadencia, con edificios cerrados y una matrícula escolar a la baja en colegios de élite, el refugio de los nuevos ricos se concentra en El Country.
Sobrevuelos realizados por el "Gran Diario de México" muestran un enclave de camionetas de lujo y mansiones blindadas con paneles solares, un oasis de riqueza que contrasta con el río Seco, hoy contaminado por los derrames de la refinería que este mismo grupo ayudó a construir.
El secretario de Gobierno, José Ramiro López Obrador, intentó defender a Guerrero Rojas asegurando que tiene "20 años en Pemex", pero los documentos oficiales son tercos: el crecimiento exponencial de sus 39 firmas coincide milimétricamente con el ascenso del grupo tabasqueño al poder federal.
Con la venia de Octavio Romero Oropeza y el padrinazgo de altos directivos de la Región Terrestre Sur, esta nueva élite petrolera ha convertido a Tabasco en su coto privado, donde las deudas de Pemex son para los extraños y los contratos directos son para los amigos de la casa.
(Con información de EL UNIVERSAL)