Tabla de contenido
Agencia SINC.- Un equipo internacional de paleontólogos identificó una nueva especie de cocodrilo prehistórico que habitó el norte de África hace 45 millones de años. Los restos fósiles fueron recuperados en la Formación Mokattam, el mismo estrato rocoso del que milenios después se extrajo el material para esculpir la Gran Esfinge de Guiza. Curiosamente, al fósil del cráneo le faltaba la punta del hocico, una coincidencia morfológica que recuerda al emblemático monumento dañado.
Bautizado como Herugavialis cairensis, el animal debe su nombre al dios egipcio Heru (Horus), figura asociada al origen del monumento. Aunque los fósiles fueron extraídos originalmente en la década de 1920 y clasificados como un 'falso gavial', el uso de escáneres de tomografía computarizada permitió revelar rasgos anatómicos únicos, entre ellos una cresta elevada alrededor de las órbitas oculares que confirmó que se trataba de un género totalmente desconocido.

Habitante de un Mediterráneo prehistórico
El Herugavialis cairensis pertenecía a la familia de los gaviales, un grupo de cocodrilianos caracterizados por hocicos largos y delgados adaptados para la caza marina. Durante el Eoceno, la región de Guiza no era un desierto, sino un ecosistema marino poco profundo cubierto por las aguas del mar Mediterráneo, donde coexistían al menos tres especies distintas de estos reptiles.
Los científicos del Museo Sueco de Historia Natural y del University College de Londres explicaron que la diversidad de depredadores marinos en la zona fluctuó según los niveles del mar y el clima de la época, hasta la extinción definitiva de los cocodrilos en esta cuenca hace seis millones de años debido a la desalinización y desecación del Mediterráneo.