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Jiutepec, Morelos.– La violencia que marcó el sexenio de Cuauhtémoc Blanco Bravo volvió a alcanzar a uno de sus protagonistas. Alfonso Moreno Tacuba, excoordinador operativo de la Comisión Estatal de Seguridad (CES) y hombre de confianza en la estructura de inteligencia de la pasada administración, fue ejecutado por un comando armado la noche del lunes.
El ataque ocurrió cuando Moreno Tacuba llegaba a su domicilio en la colonia Las Fincas. Según los peritajes, al menos dos sicarios abrieron fuego contra su vehículo, el cual avanzó sin control hasta estrellarse tras el impacto mortal. El exmando, quien dejó su cargo apenas el pasado 1 de octubre de 2024, acababa de regresar a Morelos tras una estancia en Veracruz.
De victimario a víctima: Un perfil bajo sospecha
Aunque el actual titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Miguel Ángel Urrutia Lozano, aclaró que Moreno Tacuba no era un elemento activo ni había reportado amenazas, calificó el homicidio como "relevante" debido al oscuro historial que rodeaba al exfuncionario.
“Es un exmando que tenía muchos señalamientos; para nosotros es muy importante, ahora pasó a ser víctima”, declaró Urrutia Lozano, confirmando que las acusaciones de irregularidades difundidas en redes sociales y auditorías internas serán una línea de investigación prioritaria.
El hombre de los operativos tácticos
Moreno Tacuba no era un administrativo; era el brazo ejecutor de la CES. Como director general de Unidades Especiales, tuvo bajo su mando los operativos tácticos y la inteligencia del estado. Su salida de la corporación coincidió con el cambio de gobierno, dejando tras de sí un proceso de entrega-recepción plagado de dudas sobre:
La operación del sistema penitenciario.
El uso discrecional de patrullas y recursos.
Presuntas omisiones en el combate a grupos criminales.

Silencio oficial en la Fiscalía
A pesar de la relevancia del personaje, la Fiscalía General del Estado (FGE), encabezada por Fernando Blumenkron, ha guardado hermetismo sobre las líneas específicas de investigación. Sin embargo, fuentes cercanas al caso indican que se indaga un posible ajuste de cuentas relacionado con las alianzas y operativos realizados durante su encargo.
El asesinato de Moreno Tacuba no solo cierra un capítulo en la historia operativa de la CES, sino que abre una caja de Pandora sobre lo que realmente sucedía en las altas esferas de la seguridad durante el gobierno del "Cuau".
