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Sonora.- La frontera entre Sonora y Arizona estuvo a punto de ser vulnerada nuevamente. Elementos de la Secretaría de Marina (Semar) y la FGR localizaron un narcotúnel de 79 metros de longitud en el corazón de Nogales. La obra, que se extendía con precisión quirúrgica hacia los Estados Unidos, fue detectada antes de que lograra perforar el suelo estadounidense, cortando una vía potencial para el tráfico de drogas y personas.
Operación bajo tierra: Los detalles de la excavación
Lo que parecía un inmueble común en la colonia Centro, en plena zona de comercio aduanero, escondía una ingeniería criminal rústica pero ambiciosa:
- Profundidad: 4.5 metros bajo el nivel del suelo.
- Dimensiones: Dos metros de ancho, suficiente para el traslado masivo de mercancía ilícita.
- El escondite: La entrada estaba camuflada de forma casi cinematográfica detrás de un mueble de madera en un sótano.
El sello de "Los Chapitos"
Las labores de inteligencia naval vinculan directamente esta construcción con "Los Salazar", brazo armado y aliados incondicionales de la facción de "Los Chapitos" del Cártel de Sinaloa. En el lugar fue capturado Luis Fernando Garduño Pérez, presunto integrante de la célula, a quien se le aseguraron cartuchos útiles.
El sitio no solo servía como centro de excavación; el grupo criminal había montado un sofisticado punto de vigilancia para monitorear los movimientos de las fuerzas federales, confirmando el nivel de control que intentaban ejercer en este punto estratégico de la frontera.
Un golpe al motor de la violencia
La inhabilitación de este túnel representa un respiro para la región fronteriza. Según la SSPC, "Los Salazar" son los principales generadores de violencia en Nogales, vinculados no solo al narcotráfico, sino al lucrativo y peligroso negocio del tráfico de migrantes. Con el inmueble sellado y bajo control de la FGR, las autoridades envían un mensaje claro: el subsuelo ya no es un lugar seguro para el cártel.