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Ciudad de México.- Petróleos Mexicanos (Pemex) reconoció que el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México, reportado desde febrero de 2026, fue causado por una fuga en un ducto del complejo Cantarell, descartando su versión inicial que señalaba a un barco o a emanaciones naturales.
El director general, Víctor Rodríguez Padilla, informó que la fuga fue detectada el 6 de febrero y localizada el día 8 en un oleoducto de 36 pulgadas. La reparación concluyó el 18 de febrero, aunque el flujo fue cerrado completamente hasta el 14 de febrero.
Durante la investigación interna, el directivo señaló ocultamiento de información y resistencias dentro de la empresa. Indicó que no fue informado oportunamente sobre la fuga ni sobre operaciones relacionadas, lo que derivó en la separación de tres funcionarios.
Entre las irregularidades detectadas están la falta de reporte de daños en el ducto, la negación de la fuga en marzo, el manejo no reportado de 350 metros cúbicos de residuos y contradicciones entre reportes y la movilización de 11 embarcaciones.
La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) presentó una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República para determinar responsabilidades.
En cuanto al impacto, la Secretaría de Marina reportó la recolección de 915 toneladas de residuos, mientras autoridades ambientales confirmaron presencia de hidrocarburos desde Tabasco hasta Tamaulipas.
El derrame ha afectado costas, ecosistemas marinos y fauna, en un contexto donde previamente se había atribuido el origen a causas externas.