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Ciudad de México.— El derrame de petróleo provocado por la explosión de la plataforma Deepwater Horizon en 2010 pudo dejar consecuencias ecológicas prolongadas en el Golfo de México. Un estudio científico de largo plazo encontró que diversas poblaciones de animales marinos de aguas profundas disminuyeron alrededor de 60% o más en los años posteriores al desastre y que, hasta los muestreos más recientes, no habían recuperado sus niveles anteriores.
La investigación, publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), examinó peces, crustáceos como camarones y kril, y cefalópodos como pulpos y calamares que habitan en la columna de agua, entre los 200 y mil 500 metros de profundidad.
Los resultados muestran que el descenso no afectó por igual a todos los grupos. La abundancia de peces cayó aproximadamente 63.5%; la de crustáceos de mayor tamaño, 62%, y la de cefalópodos, cerca de 59.7%. En algunas especies, como el kril y determinados peces pequeños, las reducciones fueron todavía mayores.
La explosión de la plataforma operada por BP en abril de 2010 provocó la muerte de 11 trabajadores y liberó millones de barriles de petróleo durante casi cinco meses. Para contener el desastre se utilizaron también dispersantes químicos, destinados a fragmentar el crudo, pero que pudieron aumentar la exposición de ciertos organismos a los contaminantes en las aguas profundas.
Los investigadores analizaron más de dos mil muestras obtenidas con redes, mediciones acústicas y estudios genéticos. También evaluaron posibles explicaciones naturales, como cambios en la temperatura, el oxígeno y la disponibilidad de alimento, sin encontrar variaciones que explicaran el descenso observado. Por ello, consideran que el derrame y las acciones empleadas para responder a él son la explicación más probable.
Sin embargo, el estudio no demuestra una relación causal definitiva entre el derrame y cada una de las disminuciones registradas. La falta de mediciones suficientes anteriores a 2010 dificulta establecer con precisión el estado original de algunas poblaciones y separar los efectos del desastre de otros factores ambientales.