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Caracas.- Delcy Rodríguez subió el tono. La presidenta encargada de Venezuela respondió este lunes a una publicación de Donald Trump —en la que el exmandatario estadounidense se autodenomina “presidente interino”— con un mensaje directo: en Venezuela hay un gobierno que manda y no está en Washington.
Desde un acto público en La Guaira, Rodríguez descalificó la imagen difundida por Trump, a la que llamó “caricatura de Wikipedia”, y volvió a colocar en el centro del discurso oficial la narrativa del “mandatario secuestrado”, en alusión a Nicolás Maduro, detenido en Estados Unidos.
“Aquí hay gobierno, aquí hay presidenta encargada”, lanzó ante simpatizantes, al tiempo que aseguró que el chavismo sigue gobernando “con el pueblo organizado” y sin aceptar tutelajes externos.
Golpe de mesa político
El mensaje no quedó solo en palabras. Horas después, Rodríguez activó varios frentes para reafirmar control: reunió en Miraflores a representantes de la Unión Europea, Reino Unido y Suiza; movió piezas clave en el gabinete; y recibió respaldos públicos del partido oficialista y de la cúpula militar.
El canciller Yván Gil informó que el gobierno busca abrir una nueva etapa de relación con Europa, centrada en comercio, producción y tecnología, pero bajo una línea clara: respeto y trato entre iguales. En paralelo, confirmó que Venezuela e Italia elevarán sus relaciones diplomáticas al nivel de embajadores.
Cambios, respaldo y disciplina
En el gabinete, Rodríguez colocó a Juan Escalona —figura de absoluta confianza de Nicolás Maduro— como ministro del Despacho de la Presidencia, mientras que el almirante Aníbal Coronado fue enviado al Ministerio de Ecosocialismo. El mensaje fue leído internamente como un ajuste de lealtades en un momento político delicado.
El Partido Socialista Unido de Venezuela cerró filas. Su secretario general, Diosdado Cabello, ratificó el respaldo total a Rodríguez y dejó claro que el chavismo considera a Maduro “rehén” del gobierno estadounidense. Incluso defendió la reapertura de relaciones diplomáticas con Washington, no como gesto político, sino para garantizar atención consular al mandatario detenido.
Desde el ámbito militar, el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, llamó a la unidad y a la disciplina, advirtiendo que la polarización interna solo debilita al país. La Fuerza Armada, dijo, acatará el liderazgo de la presidenta encargada.
Liberaciones y control del escenario interno
En medio de este reacomodo, el gobierno también movió ficha en el frente interno: el Ministerio para el Servicio Penitenciario anunció la liberación de 116 personas detenidas por hechos vinculados a la desestabilización del orden constitucional. La cifra se suma a casi 200 excarcelaciones realizadas en diciembre.
El mensaje es doble: apertura controlada hacia fuera y control político hacia dentro.
Mientras Trump agita el tablero desde redes sociales, Delcy Rodríguez responde desde el poder real: gabinete, Fuerza Armada, partido y diplomacia. En Caracas, el pulso no se juega en X, sino en Miraflores.