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Ciudad de México.— En una intensa sesión que se prolongó por más de 15 horas, la Cámara de Diputados aprobó, tanto en lo general como en lo particular, las modificaciones constitucionales impulsadas por el Ejecutivo para postergar la primera elección de jueces, magistrados y ministros del año 2027 al primer domingo de junio de 2028.
La jornada estuvo marcada por severas críticas de la oposición, que acusó la creación de una "Corte patito" debido a las fallas estructurales y la improvisación del proceso, así como por un duro quiebre interno en el bloque oficialista tras la aprobación de una polémica reserva de última hora.
El dictamen, enviado al Senado para su respectivo análisis, fue respaldado en lo particular con 322 votos a favor por parte de Morena y sus aliados, frente a 132 votos en contra y 22 abstenciones. Aunque la columna vertebral de la reforma busca dar viabilidad técnica al proceso electoral modificando las fechas y reduciendo el número de aspirantes en las boletas mediante un sistema de depuración e insaculación pública, el debate escaló en intensidad por los reclamos de las bancadas del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano.
Reclamos por improvisación institucional
Durante la discusión, los legisladores de minoría exhibieron pancartas con leyendas como "Voto en contra de los acordeones", "No más ministros chicharrón" y "Corte patito".
La oposición argumentó que el aplazamiento a 2028 es un reconocimiento implícito del fracaso en la planeación de la reforma original. Se señaló que los nuevos filtros de evaluación, el uso de tómbolas y la permanencia de antinomias constitucionales —como la doble vía para elegir a la presidencia de la Suprema Corte— demuestran que el proceso debilita al sistema de justicia y demerita la carrera judicial en favor de un diseño político.
La tensión alcanzó su punto más álgido durante la madrugada, cuando se introdujo de último minuto una reserva presentada por el diputado morenista Sergio Gutiérrez Luna. Esta modificación permite que las magistradas y magistrados de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) actualmente en funciones puedan participar en la elección de 2028 y aspirar a un nuevo periodo, lo que desató acusaciones de "albazo" y "simulación".
"Fuego amigo"
La propuesta provocó fisuras y reclamos de "fuego amigo" dentro del propio bloque mayoritario. Legisladores del Partido del Trabajo y el propio vicecoordinador de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar, exigieron retirar la reserva desde la tribuna, advirtiendo que contravenía el discurso histórico de la llamada Cuarta Transformación en contra de la reelección y que permitiría a algunos juzgadores perpetuarse en sus cargos hasta por 17 años.
Pese al disenso interno y las advertencias de la oposición sobre la contradicción ideológica que esto representa, Morena y sus aliados impusieron su mayoría numérica para validar el cambio, bajo el argumento de que se buscaba homologar el trato de los magistrados electorales con el de los ministros de la Suprema Corte.
El proyecto consolidó también otros cambios sustanciales, como la habilitación para que la Corte funcione en dos secciones y el empate de la consulta de revocación de mandato con los comicios de junio, quedando ahora en manos del Senado para su revisión.