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Un colectivo de ciudadanos, interesados en el arte, promotores culturales, creadores e intérpretes de las diferentes ramas del arte, de las diferentes regiones del estado, realizó una interesante actividad en este mes que está por concluir y como preludio a la elección de gobernador y de alcalde de Acapulco.
Los eventos fueron muy interesante por varias razones, pero las más importantes es que algunos de los candidatos decidieron dejar sus actos de autoconsumo, de aquellos en que van a convencer a quienes ya se encuentran convencidos de votar por ellos, y encontrarse a otros a los que tienen que persuadir argumentando sus propuestas, en este caso de las políticas culturales.
Los encuentros, primero con los candidatos a gobernador y a gobernadora que inició con Beatriz Mojica Morga, del PRD- PT; Jorge Camacho, del PAN; Alberto López Rosas, del Partido Humanista; Pablo Sandoval Ballesteros, de Morena; Raymundo Nogueda, del partido Encuentro Social; así como Luis Walton Aburto del partido Movimiento Ciudadano; Héctor Astudillo, del PRI se negó a asistir.
Los encuentros fueron enriquecedores, no sólo por se amplió la perspectiva de los aspirantes, sino porque los candidatos también expusieron temas y propuestas que ampliaron el documento original que se les planteó para el Conversatorio.
El Conversatorio Cultural 2015 continúo este domingo, pero ahora sólo con la comunidad cultural de Acapulco, ahí se presentaron Víctor Jorrín Lozano, de Movimiento Ciudadano; el candidato suplente a la alcaldía del PRT- PT, Geovanny Manrique, que acudió en representación de Evodio Velázquez (quien acudió muy temprano a presentar un saludo de paso), Joaquín Badillo del Partido Verde Ecologista de México, además del aspirante registrado por el PAN, Zeferino Torreblanca Galindo. El aspirante del PRI, Marco Antonio Terán Porcayo, también se negó a asistir a pesar de haber sido invitado al igual que Astudillo.
El ejercicio no fue nada modesto. Fue rico. Casi todos los aspirantes fueron con plena disposición de escuchar y ser escuchados, abiertos a temas, críticas, algunos se expresaron francos en confesar su ignorancia en el tema, pero pidieron ayuda a los creadores. Otros llevaron toda una plataforma de políticas culturales, de lo hecho y de lo por hacer.
Enfrentarse a un público que puede ser hostil, porque no todos tenían entre sus simpatías a determinado candidato o candidata, demostró su nivel de empatía por los que piensan de manera diferente. Pero además significativo, porque los candidatos, que asistieron, salieron de su zona de confort. No fueron a los eventos programados en donde están los que ya son sus simpatizantes, sino con aquellos que incluso pueden cuestionarlo, y todo ocurrió con respeto hasta en las divergencias.
El único que incapaz de mostrar disposición fue el candidato a alcalde de Acapulco por el PAN, Zeferino Torreblanca Galindo, exigió algo que no pudo dar: respeto. En su intervención el aspirante dejó en claro que sus prioridades serían otras, la pobreza, la marginación, las plantas tratadoras, porque el dinero es poco y se debe administrar bien.
Sin embargo cuando se le cuestionó que todo es prioritario y para todo hay recursos; que durante de su administración municipal y estatal el rubro de políticas culturales fue completamente abandonado, respondió que no había recursos. Cuando se le recordó que el gobierno federal destina recursos y el propio gobierno estatal también tiene recursos, y que durante su administración no bajó recursos económicos, decidió terminar la conversación.
Más allá de este desaguisado, la importancia de los Conversatorios Culturales pudieron alimentar el programa de algunos candidatos, así como algunos de los candidatos pudieron enriquecer un documento inicial. Pero aún más los aspirantes tienen que aprender a tratar de persuadir a quienes no comulgan con las ideas, porque entonces sí como candidatos no pueden soportar las críticas, que será como gobernantes. ¿Qué nos espera?