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Acapulco, Gro.- En el Congreso de Guerrero se encendió la alerta por el desorden recurrente en eventos masivos que, año con año, rebasan la capacidad operativa de autoridades municipales y estatales, particularmente en destinos turísticos como Acapulco.
La discusión legislativa derivó en un exhorto dirigido a ayuntamientos y dependencias de seguridad, protección civil, turismo, fiscalía, Guardia Nacional y fuerzas armadas, con un objetivo central, coordinación obligatoria antes, durante y después de concentraciones multitudinarias.
Riesgo operativo creciente
En tribuna, legisladores como Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros y Arturo Álvarez Angli respaldaron el diagnóstico sobre la falta de control en eventos de alta afluencia. El foco estuvo puesto en el llamado “Acamoto”, que ha exhibido fallas en logística, movilidad y seguridad pública.
El planteamiento fue claro, sin planeación conjunta, los eventos masivos terminan convirtiéndose en puntos de saturación urbana, accidentes y presión directa sobre servicios básicos.
Congreso pide control real
La diputada María Irene Montiel Servín, junto con otras legisladoras como Deyanira Uribe Cuevas, sostuvo el dictamen que exige pasar del discurso a la operación efectiva en territorio.
El exhorto advierte que la libertad de organización de eventos no puede estar por encima del orden público ni de la integridad de habitantes y visitantes. Por ello, se plantea una ruta de prevención obligatoria para todos los niveles de gobierno.
En conjunto, el Congreso insistió en que el turismo sigue siendo motor económico, pero necesita reglas más estrictas para evitar que la falta de coordinación vuelva a poner en riesgo la operación de ciudades enteras durante eventos masivos.